Mercazaragoza acelera contactos para ocupar el suelo dejado por Maersk y espera cerrar un acuerdo antes de final de año
Más de un año después de la salida de Maersk, Mercazaragoza ve avances en las negociaciones para adjudicar los 42.000 metros cuadrados vacantes a una nueva empresa.
El terreno que Maersk dejó libre en Mercazaragoza podría tener nuevo destino en los próximos meses. Desde que la multinacional danesa anunció, a finales de 2023, la cancelación de su proyecto para instalarse en el principal complejo logístico alimentario del noreste español, la búsqueda de nuevos inversores no se ha detenido. Tras más de un año y medio de incertidumbre, fuentes conocedoras de la situación confirman que, al menos, dos empresas están valorando seriamente el ofrecimiento realizado para ocupar los 42.000 metros cuadrados originalmente reservados por la naviera.
La inversión prevista por Maersk superaba los 20 millones de euros y contemplaba la creación de al menos un centenar de empleos en Zaragoza. Su retirada supuso un golpe considerable para los planes de crecimiento de Mercazaragoza y la Terminal Marítima de Zaragoza (TMZ), cuya expansión está en marcha. Pese a los esfuerzos, desde diciembre de 2023 —fecha de la renuncia oficial— hasta ahora no se había logrado concretar una alternativa viable que compensase el vacío dejado por el proyecto frustrado.
En los últimos meses, sin embargo, Mercazaragoza ha intensificado su estrategia comercial y de captación para encontrar un nuevo operador logístico o industrial que dé continuidad al desarrollo previsto en esa superficie. Según fuentes próximas al proceso, se ha contactado con al menos seis empresas de distintos sectores. Aunque no se han hecho públicos los nombres por cuestiones de confidencialidad, solo dos de ellas han mostrado un interés firme y se encuentran actualmente analizando la viabilidad de la operación.
El objetivo de Mercazaragoza es claro: atraer una empresa capaz de aportar valor añadido al conjunto del ecosistema logístico zaragozano. Por ello, en una fase inicial se barajó la posibilidad de dividir el terreno en parcelas más pequeñas para facilitar su adjudicación a distintas firmas. Sin embargo, esta opción fue descartada finalmente en favor de ofrecer el conjunto del suelo como un único lote, con el fin de atraer a una entidad de mayor envergadura.
Las negociaciones con las dos compañías interesadas están avanzadas, aunque se reconocen las dificultades que implica cerrar este tipo de acuerdos en pleno verano. Aun así, las previsiones son optimistas y apuntan a la posibilidad de concretar una adjudicación tras el periodo estival. El calendario que manejan desde Mercazaragoza es ambicioso: cerrar un acuerdo antes de la celebración del 25 aniversario de la Terminal Marítima de Zaragoza, un evento previsto para otoño y que podría servir como escaparate para anunciar la recuperación de uno de los espacios logísticos más relevantes del complejo.
Por el momento, se mantienen conversaciones discretas, y tanto desde Mercazaragoza como desde el Ayuntamiento de Zaragoza confían en que una de estas dos propuestas se materialice en breve. Esta operación permitiría recuperar el pulso inversor en la zona, reforzando además la posición de Zaragoza como nodo logístico estratégico en la península ibérica.


