Prohibido bebidas azucaradas y energéticas y bollería en los colegios
El Gobierno de España quiere prohibir bollería y refrescos en colegios para frenar la obesidad infantil, que afecta al 36% de los niños en el país.
Según ha adelantado El País, el Gobierno de España está trabajando en una nueva normativa para reducir las tasas de obesidad infantil, un problema que afecta al 36% de los niños en España. La medida principal será la prohibición de la venta de bollería industrial, refrescos y bebidas energéticas en los centros educativos, tanto en cafeterías como en máquinas expendedoras.
El objetivo de este decreto, que aún debe ser aprobado por el Consejo de Estado y el Consejo de Ministros, es garantizar que la oferta alimentaria en los colegios sea más saludable. Para ello, se establecerán límites en el contenido de azúcares, grasas y sal, alineados con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).
Además, el plan contempla restricciones en la publicidad de productos no saludables dentro de los centros y regula la instalación de máquinas vending, evitando que los alumnos de infantil y primaria tengan acceso a ellas.
NUEVAS NORMAS PARA COMEDORES Y MÁQUINAS EXPENDEDORAS
El decreto también afectará a los comedores escolares, que deberán reducir la cantidad de fritos en sus menús, priorizar el uso de aceites saludables y aumentar la presencia de frutas, verduras y hortalizas en la dieta de los estudiantes.
En cuanto a los productos que se podrán vender en los colegios, estos no podrán superar las 200 kilocalorías por porción, y las grasas no deberán representar más del 35% del total calórico, lo que equivale a un máximo de 7,8 gramos de grasa por porción. En el caso de los azúcares añadidos, la cantidad límite será de 5 gramos, mientras que la sal no podrá superar los 0,5 gramos por porción.
Estos cambios responden a las conclusiones del último informe del Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria, elaborado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). El estudio reveló que casi el 70% de los centros de secundaria con máquinas expendedoras no cumplen con los criterios nutricionales establecidos, y que en las cafeterías escolares el porcentaje de incumplimiento es aún mayor, alcanzando el 74,4%.
UN PROBLEMA QUE SE ARRASTRA DESDE HACE AÑOS
La obesidad infantil es un problema persistente en España. Según el estudio Aladino, que analiza cada dos años el peso de los niños entre 6 y 9 años, el exceso de peso afectaba al 40% de los menores en 2011. Aunque en el último informe, con datos de 2023, la cifra se ha reducido al 36%, sigue siendo un reto sanitario de primer nivel.
Si la normativa entra en vigor sin modificaciones, los centros escolares estarán obligados a ajustar su oferta alimentaria a estos nuevos criterios, lo que supondrá un cambio significativo en la dieta de miles de estudiantes. Con ello, el Gobierno pretende reducir los factores de riesgo asociados a la obesidad infantil, promoviendo hábitos de alimentación más saludables desde la infancia.

