Cataluña vuelve 14 años después a un desfile pasado por agua
Cataluña ha vuelto a estar presente en el desfile del 12 de octubre tras 14 años de ausencia, gracias a la participación de Salvador Illa, presidente de la Generalitat. Su asistencia a este evento, al que acuden las principales autoridades del Estado, marca un hito importante y simboliza el final de una larga etapa de tensiones políticas en torno al procés. Aunque su presencia no ha sido sorpresiva, ya que días previos se había rumoreado, la asistencia de un líder catalán a esta celebración nacional tiene un valor político que resalta la voluntad de normalizar las relaciones con el Gobierno central y el resto de las Comunidades Autónomas.
El desfile militar de este Día de la Hispanidad ha comenzado a las 11:00 horas, bajo una intensa lluvia que ha condicionado toda la jornada. Los Reyes Felipe VI y Letizia, junto a la Princesa Leonor, han presidido la ceremonia desde la tribuna real, ubicada en Neptuno, donde fueron recibidos con aplausos y vítores por parte del público. El Rey vestía el uniforme de gala del Ejército de Tierra, mientras que Leonor llevaba el de la Armada, ambos símbolos de la unidad y la continuidad de la institución monárquica en España.
Acompañando a los Reyes, se encontraban el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y varias figuras políticas de primer nivel. Sin embargo, la llegada de Sánchez estuvo marcada por los abucheos y pitos del público, que expresó su descontento tras las recientes noticias sobre el "caso Koldo", un escándalo relacionado con presunta corrupción en la compra de material sanitario durante la pandemia, y la controvertida rebaja de penas a los presos de ETA. Estas reacciones no fueron sorprendentes, ya que la figura de Sánchez ha estado en el ojo del huracán en las últimas semanas debido a estos temas, que han generado críticas tanto desde la oposición como de la ciudadanía.
En la tribuna también se encontraba la ministra de Defensa, Margarita Robles, una de las figuras clave en la organización del evento, junto con el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), Teodoro Esteban López Calderón. Sin embargo, dos ministros, Luis Planas de Agricultura y Ana Redondo de Igualdad, no acudieron al desfile, una ausencia que pasó prácticamente desapercibida debido a la gran cantidad de personalidades presentes.
La asistencia de otros líderes políticos como el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y el líder de Vox, Santiago Abascal, también fue notable, consolidando la importancia de esta celebración como un acto de unidad nacional. Entre los presidentes autonómicos, todos estuvieron presentes, con las únicas excepciones de Fernando Clavijo, de Canarias, y el lehendakari vasco, Imanol Pradales. Esta participación subraya la relevancia del 12 de octubre como una jornada de conmemoración para el conjunto de España, a pesar de las divisiones políticas.
La fuerte lluvia, que no dejó de caer durante todo el evento, obligó a modificar parte del programa previsto. La esperada exhibición aérea, que incluía el salto de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio (PAPEA), así como el sobrevuelo de la Patrulla Águila, fue cancelada debido a las condiciones meteorológicas adversas. No obstante, el desfile motorizado y terrestre se mantuvo, recorriendo el Paseo de Recoletos y el Paseo del Prado hasta la Plaza de Colón, con la participación de 117 vehículos, 49 motocicletas y 210 caballos.
Entre las novedades de este año, destacaron los dos vehículos de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) que se integraron en el desfile motorizado, una muestra del compromiso del país con la cooperación internacional, incluso en eventos militares. Además, un total de 4.092 efectivos de las Fuerzas Armadas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y otras instituciones desfilaron ante la tribuna real, incluidos 473 mujeres, lo que refleja el creciente papel de la mujer en el ámbito de la defensa.
El Tercio 'Don Juan de Austria' 3º de la Legión fue uno de los momentos más esperados del desfile, con su tradicional acompañamiento de 'Killo', un borrego macho de seis años que ha sido parte simbólica de la Legión en los últimos años. Este detalle folclórico fue, como siempre, recibido con entusiasmo por el público, que a pesar de la lluvia no quiso perderse el paso de uno de los cuerpos más reconocidos del Ejército español.
Pedro Sánchez, a su llegada, fue recibido con pitos y abucheos por parte de los asistentes, en un ambiente de creciente malestar hacia su gestión. Tras saludar brevemente a Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, al alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, y a Margarita Robles, Sánchez se unió al resto de las autoridades en la tribuna, donde las miradas se concentraban en su figura debido a las recientes polémicas.
Ciudadanos, desafiando el mal tiempo, se acercaron a las inmediaciones de la tribuna real en Neptuno, manifestando su disconformidad con el presidente del Gobierno. Los últimos escándalos, entre ellos las revelaciones sobre el caso Koldo y la ley que reduce las penas a los presos de ETA, han alimentado un clima de descontento que se hizo evidente en las calles de Madrid durante el desfile.
A pesar de la cancelación de la parte aérea del desfile, el resto del programa se desarrolló con normalidad, con la participación de todos los cuerpos y unidades previstas. La jornada, aunque marcada por la lluvia, no perdió su significado como una de las principales celebraciones de la unidad y la diversidad de España, con una mezcla de tradición militar y gestos simbólicos que reflejan el compromiso del país con su historia y su futuro.