Dos de cada tres viviendas en España tienen problemas de aislamiento: un riesgo para la salud y el confort
El 66% de las viviendas españolas sufre deficiencias de aislamiento, un problema que afecta al confort, la salud y la eficiencia energética de más de 15 millones de personas.
El hogar es, para la mayoría de los españoles, el refugio donde encontrar calma y bienestar. Sin embargo, dos de cada tres viviendas en España presentan deficiencias de aislamiento, según el estudio “Hábitos de los españoles para crear hogar”, elaborado por Aquaservice e IPSOS Digital. Esto significa que más de 15 millones de personas viven en espacios que no garantizan el confort térmico ni la eficiencia energética necesaria.
Entre los elementos más valorados para generar bienestar destacan la luz natural (61%), una temperatura adecuada (57%) y el orden en los espacios (56%), tres factores que se ven directamente afectados por un mal aislamiento.
La humedad, el gran enemigo invisible
Uno de los principales problemas derivados de la falta de aislamiento es la humedad por condensación, que puede causar daños estructurales, moho o afecciones respiratorias. “Las humedades son uno de los problemas más comunes. Gracias a sistemas como las cortinas de cristal, se puede evitar la entrada de humedad, mejorar el aislamiento y transformar terrazas y estancias en espacios más confortables y utilizables durante todo el año”, explica Javier Martínez, vicepresidente ejecutivo del grupo Lumon, compañía especializada en soluciones de acristalamiento.
La humedad por condensación se genera por el contraste de temperaturas: el vapor de agua del ambiente se convierte en líquido al contacto con superficies frías, formando gotas en ventanas, puertas, baños o cocinas. Este fenómeno es especialmente habitual en viviendas antiguas o con ventilación insuficiente.
Cómo prevenir la humedad por condensación
Desde Lumon recomiendan revisar el aislamiento térmico, sobre todo en edificios con más de dos décadas de antigüedad. Los puntos más vulnerables suelen ser techos, terrazas, ventanas y puertas, donde los materiales impermeabilizantes tienden a deteriorarse con el tiempo.
A estas medidas se suma la ventilación diaria, especialmente en baños y cocinas, y el uso de deshumidificadores para reducir el exceso de humedad ambiental. En materia de aislamiento, materiales como el poliestireno expandido, las lanas minerales o los sistemas SATE pueden reducir hasta un 70% el impacto térmico exterior, mejorando de forma significativa la eficiencia energética.
El papel del acristalamiento moderno
El acristalamiento es hoy una de las soluciones más eficaces para combatir las deficiencias de aislamiento. Las cortinas de cristal de Lumon permiten mantener el calor en invierno y la ventilación en verano, creando una barrera térmica flexible que reduce la condensación y mejora la eficiencia energética del hogar.
Además de su función protectora, estas estructuras integran terrazas y balcones en el interior, ganando espacio útil, reduciendo el ruido exterior y revalorizando la vivienda. “El acristalamiento es mucho más que una mejora estética: es una inversión en salud, confort y eficiencia energética”, concluye Martínez.

