España evacúa a miles de ciudadanos mientras crece el debate político por la guerra con Irán
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ya supera la primera semana de combates, ha abierto también un intenso debate político en España. Mientras el Gobierno defiende una posición contraria a la escalada militar y centra sus esfuerzos en la evacuación de ciudadanos españoles en la región, los principales partidos mantienen posturas enfrentadas sobre la gestión de la crisis y el papel que debe desempeñar el país.
Las declaraciones de distintos líderes políticos reflejan la división en torno a la política exterior del Ejecutivo y a la participación española en operaciones relacionadas con el conflicto.
Zapatero respalda la postura de Sánchez
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha mostrado su respaldo al actual jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, por su postura contraria a la guerra. Durante un acto político celebrado en León, Zapatero afirmó sentirse “orgulloso de la valentía y el patriotismo” del presidente al defender que España debe mantener una posición independiente frente a las presiones internacionales.
“Eso es ser patriota”, afirmó el expresidente, que destacó que el Gobierno español ha defendido la paz y la legalidad internacional en el actual escenario de tensión. Zapatero también criticó a quienes cuestionan la postura del Ejecutivo y recordó el precedente de la guerra de Irak de 2003, vinculándolo con los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid.
“Cuando el presidente Aznar apoyó el conflicto de Irak fijaos en lo que nos pasó”, señaló. Durante su intervención, el exlíder socialista insistió en que “la guerra es para los cobardes” y defendió lo que definió como “el patriotismo de la paz, de la razón y del diálogo”.
Asimismo, criticó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, al que acusó de impulsar una estrategia de expansión militar en la región. Pese a sus críticas al régimen iraní, Zapatero subrayó que la población civil no puede ser víctima del conflicto.
Feijóo acusa al Gobierno de contradicciones
Las palabras de Zapatero contrastan con la posición del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, que ha cuestionado la estrategia del Gobierno en relación con la guerra.
Durante un acto político en La Bañeza (León), Feijóo acusó al presidente de “engañar a la gente” con su discurso de rechazo a la guerra mientras, según afirma, el Ejecutivo adopta decisiones que implican participación militar en la zona. El líder de la oposición criticó especialmente el envío de la fragata española “Cristóbal Colón” a Chipre, medida adoptada en el marco de las operaciones de la OTAN en el Mediterráneo oriental.
“Basta de mentiras, basta de engañar a la gente”, afirmó Feijóo, que acusó al presidente de “utilizar los intereses electorales por encima de los intereses generales de España”. El dirigente popular ha defendido la necesidad de contención y una solución diplomática al conflicto, pero ha reclamado que cualquier decisión que implique el despliegue de fuerzas españolas sea sometida a la aprobación del Parlamento.
“El Ejército no es de Sánchez, es de los españoles”, afirmó, al insistir en que el Gobierno debe pedir autorización al Congreso antes de movilizar efectivos militares en un escenario de guerra.
Evacuación de españoles en Oriente Medio
Mientras continúa el debate político, el Gobierno mantiene en marcha un amplio operativo para evacuar a ciudadanos españoles que se encontraban en la región cuando comenzó el conflicto.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha confirmado la llegada a la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) de un vuelo militar procedente de Mascate (Omán) con 229 españoles y 11 ciudadanos extranjeros. Este operativo forma parte del plan de evacuación organizado por el Gobierno desde distintos países de Oriente Medio.
Según Exteriores, también se han organizado salidas por carretera desde Israel, Kuwait, Palestina y Bahréin, además de varios vuelos comerciales desde Emiratos Árabes Unidos hacia Madrid y Barcelona. En total, hasta el momento han abandonado la región alrededor de 4.000 ciudadanos españoles.
El Ministerio ha reiterado que el objetivo es facilitar la salida de todos los españoles que deseen regresar a España, en coordinación con las embajadas y consulados en la zona.
Un conflicto con repercusiones políticas
La evolución de la guerra con Irán continúa generando repercusiones tanto a nivel internacional como en el debate político interno de España.
Mientras el Gobierno mantiene su mensaje de rechazo a la escalada militar y centra sus esfuerzos en la protección de los ciudadanos españoles en la región, la oposición cuestiona la gestión de la crisis y exige mayor control parlamentario sobre las decisiones relacionadas con el despliegue militar.
Con la guerra todavía en desarrollo y la situación internacional en plena tensión, el conflicto se ha convertido también en uno de los principales temas del debate político en España.

