El juez envía a Ábalos y a Koldo García a prisión preventiva por riesgo “extremo” de fuga

El Supremo ha ordenado la prisión preventiva de José Luis Ábalos y Koldo García por riesgo “extremo” de fuga en la causa por la presunta trama de mascarillas, a la espera del juicio.

Koldo García y Jose Luis Ábalos
Koldo García y Jose Luis Ábalos

El magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente ha ordenado este jueves el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza del exministro de Transportes José Luis Ábalos y de su exasesor Koldo García, al considerar que ambos presentan un riesgo “extremo” de fuga ante la proximidad del juicio por la presunta trama de mascarillas. La decisión ha llegado tras la vistilla celebrada en el Supremo, a petición de la Fiscalía Anticorrupción y de varias acusaciones populares.

La medida cautelar, una de las más graves contempladas por la ley, se adopta en un procedimiento en el que se investigan delitos como pertenencia a organización criminal, cohecho, tráfico de influencias, malversación y uso de información privilegiada. La Fiscalía ha solicitado para Ábalos una pena de 24 años de cárcel y para García 19 años y medio, mientras que las acusaciones populares han elevado esas peticiones hasta los 30 años.

Un riesgo de fuga que el juez considera acreditado

En su auto, el magistrado ha argumentado que la elevada gravedad de los delitos atribuidos, las penas solicitadas y la relevancia del papel que ambos habrían desempeñado justifican la adopción de la prisión preventiva. Puente sostiene que las medidas anteriores —prohibición de salir de España, comparecencias periódicas y retirada de pasaporte— “han resultado insuficientes” en este momento del procedimiento.

El juez subraya que la causa se encuentra en una fase muy avanzada y que la cercanía del juicio ha incrementado sustancialmente el riesgo de fuga, lo que, a su juicio, hace necesario reforzar las medidas cautelares para garantizar la presencia de ambos acusados en el proceso.

Defensa y reacciones

Durante la vista celebrada en el Supremo, Ábalos ha negado cualquier intención de huida y ha defendido que no dispone de medios económicos ni vínculos en el extranjero que permitan justificar ese riesgo. Su defensa ha calificado la petición de prisión como una medida “desproporcionada” y ha insinuado que podría responder a presiones indirectas para obtener colaboración.

Por su parte, Koldo García ha esgrimido su arraigo familiar y social para sostener que no existe riesgo de fuga. No obstante, el magistrado ha considerado insuficientes estos argumentos a la vista de la envergadura del caso y del avance de la instrucción.

Consecuencias políticas e institucionales

El ingreso en prisión preventiva ha supuesto la suspensión inmediata de las funciones de Ábalos como diputado del Congreso, lo que conlleva también la retirada del sueldo asociado al escaño mientras mantenga esta situación. Se trata de un hecho especialmente relevante, al ser la primera vez en la historia reciente que un diputado en ejercicio es enviado a prisión provisional por un caso de corrupción.

Con la prisión preventiva decretada, el procedimiento entra en una fase clave mientras el Supremo continúa analizando la estructura de la presunta trama, la adjudicación de contratos y las responsabilidades de cada investigado en el que ya se considera uno de los casos más relevantes de los últimos años.

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