Lobato echa un pulso al PSOE y no dimite tras las presiones de sus compañeros
El secretario general del PSOE-M, Juan Lobato, se mantiene en su cargo pese a la polémica generada por su decisión de registrar ante notario una conversación con un cargo de Moncloa que le reenvió un correo electrónico en el que, supuestamente, la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, confesaba delitos fiscales.
"Estoy preocupado por el linchamiento al que me están sometiendo algunos dirigentes de mi partido", declaró Lobato durante una comparecencia sin preguntas ante los medios, convocada de urgencia esta mañana en la Asamblea de Madrid por su equipo de prensa.
Con esta declaración, Lobato ignora las presiones del sector crítico del PSOE-M, que este lunes exigió su dimisión inmediata. Estos dirigentes sostienen que no debería llegar al Congreso Federal del partido, previsto para este fin de semana en Sevilla, al considerar que ha "roto la confianza" dentro de la federación y actuado en contra de los intereses del propio partido.
La portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, ha instado al secretario general de los socialistas madrileños, Juan Lobato, a que "rinda cuentas ante la militancia" y convoque un Comité Ejecutivo regional extraordinario para ofrecer las explicaciones pertinentes en ese espacio.
Esta solicitud se ha realizado desde el Palacio de Cibeles, donde se celebra el Pleno del Ayuntamiento, después de que Lobato denunciara haber sido objeto de un "linchamiento" por parte de dirigentes de su propio partido. La controversia surge tras conocerse que Lobato registró ante notario una conversación con un miembro de Moncloa, quien le había reenviado un correo electrónico en el que supuestamente la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, admitía delitos fiscales.