La lucha en el MWC de Barcelona: los taxistas buscan una buena imagen y los VTC quieren la guerra
Élite Taxi apoya el MWC para dar buena imagen a Barcelona, mientras los VTC convocan una huelga en protesta por la nueva regulación.
La asociación Élite Taxi ha confirmado su respaldo al Mobile World Congress (MWC) de Barcelona para garantizar que la ciudad proyecte una imagen positiva durante el evento. Esta postura contrasta con la huelga de cuatro horas convocada por la principal asociación de Vehículos de Transporte con Conductor (VTC) de Cataluña, que protesta contra la nueva regulación del sector impulsada por el Govern.
"Vamos a estar al lado de la ciudad. Vamos a estar apoyando el congreso para dar buena imagen y que la feria se quede por muchos años aquí", ha señalado Tito Álvarez, portavoz de Élite Taxi. También ha recordado que el sector del taxi ha utilizado en ocasiones anteriores el MWC como herramienta de presión, pero considera que lo que hacen ahora los VTC es diferente. "Otra cosa es el día que empieza la feria e intentar boicotearla, porque eso es lo que están haciendo", ha afirmado.
LOS VTC DENUNCIAN UNA REGULACIÓN RESTRICTIVA
El anuncio de la huelga ha llegado por parte de Marc Jussen, portavoz de Unauto VTC, quien ha explicado que su sector protesta contra la nueva ley que prepara el Govern y que, según su asociación, busca acabar con los VTC en Cataluña.
Jussen asegura que la normativa en la que trabaja la administración catalana supone una restricción aún mayor que las impuestas por decretos anteriores, ya que solo permitiría a los VTC realizar viajes interurbanos, lo que, en la práctica, los expulsaría de Barcelona y dejaría el mercado urbano en exclusiva para los taxis.
Por su parte, Tito Álvarez ha defendido la regulación y ha subrayado que los VTC deben cumplir con las normativas establecidas. "No están por encima de las decisiones (que toman) los ciudadanos y las ciudadanas" a través de sus representantes políticos, ha manifestado.
UN CONFLICTO QUE SE REPITE
El enfrentamiento entre taxis y VTC no es nuevo en Barcelona. En los últimos años, ambas partes han protagonizado protestas, huelgas y enfrentamientos judiciales debido a las sucesivas normativas que han intentado regular la convivencia entre ambos modelos de transporte.
Mientras los taxistas defienden que su sector está altamente regulado, con tarifas fijas y un número limitado de licencias, los VTC consideran que las restricciones impuestas por las administraciones buscan eliminar su servicio en lugar de permitir una competencia equilibrada.
El MWC, que atrae cada año a miles de visitantes y supone un impacto económico significativo para la ciudad, se ha convertido en un escenario habitual de reivindicaciones del sector del transporte. Mientras los taxis han optado este año por respaldar el evento, los VTC han decidido aprovechar la ocasión para denunciar su situación.
Este nuevo capítulo en la batalla entre taxis y VTC demuestra que la movilidad urbana sigue siendo un tema pendiente en Barcelona. Con la regulación en el aire y las posturas enfrentadas, el conflicto parece lejos de resolverse de manera definitiva.

