El futuro del transporte en el Distrito Sur sigue generando discrepancias entre Gobierno y oposición

El Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza rechaza una moción del PSOE para mejorar las líneas de autobús en el Distrito Sur.

El Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza ha vuelto a dejar en evidencia la falta de consenso y la batalla política que se libra a costa de la movilidad de los ciudadanos. La moción presentada por el PSOE para garantizar el recorrido de la línea 41 de autobús en el Distrito Sur ha sido rechazada con los votos en contra del PP y la abstención de Vox, con el argumento de que el Gobierno municipal ya ha pactado un acuerdo con los vecinos que se incluirá en los pliegos de licitación del servicio.

Sin embargo, detrás de este aparente entendimiento se esconde una historia de improvisación, decisiones judiciales en contra y la incapacidad de planificar el futuro del transporte público en una de las zonas de mayor crecimiento de la ciudad. Mientras la alcaldesa Natalia Chueca insiste en que la solución ya está sobre la mesa, la oposición critica que este problema se arrastra desde el mandato anterior sin respuestas claras.

El concejal del PSOE, Chema Giral, ha recurrido a una metáfora cinematográfica para describir la gestión de Chueca en este contrato de autobús: "Si esto fuera una serie, le darían el premio a la peor producción".

Primero, una prórroga de contrato cuestionada, después, una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) que obliga a licitar de nuevo el servicio y, finalmente, un intento de apagar el incendio con reuniones "transparentes" cuyos acuerdos han sido puestos en duda por la oposición.

El resultado: un contrato que expira en marzo y una incertidumbre sobre la movilidad de los barrios afectados. Para Giral, la gestión del PP ha sido "una improvisación constante", y ha exigido una planificación realista basada en la previsión del crecimiento urbano.

El equipo de gobierno defiende su propuesta de mantener la línea 41 con un refuerzo de frecuencia, la mejora de la línea 59, la fusión de las lanzaderas 55 y 56 y el aumento de frecuencia en la línea 54. Sin embargo, para la oposición estas medidas son un parche y no abordan el problema estructural del transporte en una zona donde la población no deja de crecer.

Desde ZeC, Elena Tomás ha criticado la "falta de planificación" y ha acusado al gobierno municipal de haber filtrado los pliegos de licitación antes de discutirlos con los vecinos. Por su parte, Vox, a pesar de su abstención, también ha apuntado a una "estrategia cortoplacista" y ha señalado la contradicción del PSOE al exigir diálogo cuando "no lo aplican donde gobiernan".

La falta de consenso también ha quedado reflejada en otra moción del PSOE sobre la gestión de las Zonas Jóvenes Educativas y de Barrio, que también ha sido rechazada por PP y VOX. En este caso, el debate ha girado en torno a la necesidad de garantizar la calidad del servicio por encima de criterios exclusivamente económicos, algo que el gobierno de Chueca no ha considerado prioritario.

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