El lugar donde es más fácil que se ahoguen los niños pequeños: es la "mayor trampa mortal"

Entre abril y principios de agosto de 2025 se contabilizaron 21 muertes de menores por sumersión

En España, la mayoría de los casos recientes de ahogamiento infantil han ocurrido en piscinas de uso privado, especialmente en viviendas unifamiliares, chalets y casas de campo. Así lo refleja un estudio de la asociación para la prevención de ahogamientos Canarias, 1500 Km de Costa, que analizó los fallecimientos registrados en los últimos cuatro meses. Según esta investigación, estos espacios representan la “mayor trampa mortal” para los menores.

Entre abril y principios de agosto de 2025, se contabilizaron 21 muertes de menores por sumersión. El caso más reciente, incluido en el estudio, se produjo el 6 de agosto: un niño de tres años falleció en la piscina de su vivienda familiar en un municipio de Córdoba.

Los datos del informe muestran que el 76% de estos fallecimientos (16 casos) sucedieron en piscinas, mientras que tres se registraron en playas —uno de ellos con el menor todavía desaparecido en el océano Atlántico—. También se documentó la muerte de un niño en una poza y de otro en un pantano.

La distribución por tipo de instalación acuática revela que, dentro de las piscinas, más de la mitad de los casos (52%) ocurrieron en recintos particulares. En cifras absolutas, fueron 11 menores los que perdieron la vida en este tipo de entornos. Los demás fallecimientos en piscinas se produjeron en espacios comunitarios, hoteles, piscinas municipales, un parque acuático y una balsa de agua doméstica, con un caso en cada uno de ellos durante el periodo analizado.

El estudio también examina el perfil de las víctimas. Al igual que sucede en adultos, la mayoría de los ahogamientos infantiles afectan a varones. De los 21 menores fallecidos, 17 eran niños (81%) y cuatro eran niñas.

En cuanto a la edad, las víctimas se encontraban en un rango que iba desde los 18 meses hasta los 17 años. La franja más vulnerable fue la de 0 a 5 años, con 10 fallecimientos. Entre los 5 y los 10 años se registraron tres muertes, mientras que en el grupo de 11 a 17 años se contabilizaron ocho casos.

La asociación Canarias, 1500 Km de Costa subraya que estos datos reflejan un patrón recurrente en el que las piscinas privadas se convierten en el principal escenario de riesgo, especialmente para los niños más pequeños. Este tipo de instalaciones, al estar situadas en espacios de uso doméstico, pueden carecer de las medidas de seguridad y vigilancia continuada que se encuentran en entornos públicos o profesionales.

Los responsables del estudio recuerdan que la prevención es fundamental y que las medidas de protección —como cerramientos adecuados, sistemas de alarma y supervisión constante por parte de adultos— son determinantes para reducir el riesgo de ahogamiento en menores. El hecho de que más de la mitad de los fallecimientos se produzcan en entornos familiares refuerza la necesidad de extremar las precauciones, incluso en situaciones cotidianas y aparentemente seguras.

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