Ya van 92 ahogamientos en el mes de julio: alerta del repunte de muertes en menores
El mes de julio ha dejado un balance trágico en España en lo que respecta a los ahogamientos. Según el último Informe Nacional de Ahogamientos (INA), elaborado por la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (Rfess), durante este mes perdieron la vida 92 personas por esta causa. Este dato eleva la cifra total de fallecimientos en lo que va de 2025 a 302, lo que supone el registro más alto desde que se tienen datos, superando todos los precedentes desde 2015.
El periodo estival ha resultado especialmente letal. El trimestre recién concluido ha sido el más grave de los últimos diez años, con 209 personas fallecidas, por encima de las 194 muertes registradas en el verano de 2017 y las 187 del año anterior. Las cifras ponen de manifiesto una tendencia preocupante, tanto en volumen total como en el perfil de las víctimas.
Por comunidades autónomas, Andalucía encabeza la lista con 52 ahogamientos. Le siguen Canarias y la Comunidad Valenciana, con 39 casos cada una, y después Cataluña (36) y Galicia (34). En el extremo opuesto se sitúan Extremadura y Ceuta, que no han registrado fallecimientos por esta causa en lo que va de verano.
Aunque los adultos varones mayores de 45 años siguen siendo el grupo más afectado, la Rfess ha hecho hincapié en un repunte significativo de muertes entre menores de edad. Solo en julio se contabilizaron nueve casos, alcanzando un total de 23 desde enero. Además, se ha observado un aumento entre los jóvenes de entre 18 y 44 años, quienes ya representan el 21,8 % del total anual de víctimas.
En Aragón, aunque no se han publicado cifras globales específicas, se han producido varios incidentes mortales durante este verano. Uno de los casos más destacados tuvo lugar el 24 de junio, cuando un joven de 20 años perdió la vida tras lanzarse a unas pozas en el acueducto de Pozán de Vero, en el Somontano de Barbastro (Huesca). La zona, de difícil acceso, impidió una rápida intervención de los servicios de emergencia.
Dos días más tarde, el 26 de junio, un escalador estadounidense falleció en el río Cinca, en una zona de baño del entorno natural de Salinas de Bielsa, también en la provincia de Huesca. A esto se suma otro trágico suceso ocurrido el 21 de julio, cuando un joven de unos 20 años se ahogó en una piscina de Villafranca (Navarra). Aunque el incidente no tuvo lugar en Aragón, el fallecido era estudiante de la Universidad de Zaragoza, lo que causó una profunda conmoción en su entorno académico y familiar.
En cuanto a los lugares donde se produjeron los ahogamientos durante julio en todo el país, las playas fueron el escenario más frecuente (50 casos), seguidas por las piscinas (13), los ríos (10) y otras zonas de agua dulce como embalses y pantanos (19). Cabe destacar que en 45 de los 92 casos no había servicio de socorrismo activo, y en otros 33 no era obligatorio disponer de vigilancia, dadas las características del entorno. Solo en 14 casos se contaba con socorristas presentes en el momento del incidente.
La Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo insiste en la necesidad de reforzar la seguridad en los espacios acuáticos, especialmente en aquellos de carácter natural o rural. Reclaman un mayor despliegue de socorristas, una formación homologada para estos profesionales y la implantación de programas de educación acuática en los centros escolares, con el objetivo de prevenir situaciones de riesgo desde edades tempranas.