Carlos Mazón deja en manos del PP de Feijóo quién será su sucesor

Mazón llegó a la presidencia de la Generalitat en 2023, tras un acuerdo con Vox
El presidente de la Generalitat valenciana, Carlos Mazón, a su llegada al homenaje a las víctimas de la dana, en el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, a 29 de octubre de 2025. / EP
El presidente de la Generalitat valenciana, Carlos Mazón, a su llegada al homenaje a las víctimas de la dana, en el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, a 29 de octubre de 2025. / EP

El presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, ha anunciado este lunes su dimisión tras un fin de semana de reflexión y una reunión clave con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, celebrada el domingo. El anuncio, realizado en una comparecencia pública desde el Palau de la Generalitat, pone fin a un mandato marcado por la gestión de la crisis de la DANA de 2024, que dejó 229 víctimas mortales y que ha perseguido políticamente al dirigente popular durante el último año.

Mazón, visiblemente emocionado, explicó que su decisión busca “facilitar una nueva etapa” y “preservar la estabilidad institucional” en la Comunidad Valenciana. Sin embargo, no convocará elecciones autonómicas, sino que apeló directamente a la mayoría parlamentaria que mantienen PP y Vox en Les Corts Valencianes para que elijan un nuevo presidente:

“Me dirijo a esa mayoría parlamentaria viva, vigente y en marcha”, afirmó, en alusión a los grupos que sostienen al Ejecutivo autonómico.

Un relevo sin elecciones a la vista

La decisión de Mazón abre un proceso de investidura que deberá celebrarse en las próximas semanas. Si el PP y Vox logran consensuar un candidato, se formará un nuevo gobierno sin pasar por las urnas. En caso contrario, la Cámara quedará disuelta y se convocarán elecciones anticipadas.

Fuentes del PP valenciano barajan como principal candidato de consenso a Vicente Mompó, actual presidente de la Diputación de Valencia, aunque la dirección nacional del partido se inclina por María José Catalá, alcaldesa de la capital, a quien Feijóo considera “una figura de solvencia y estabilidad”.

Mazón no aclaró si mantendrá su escaño como diputado autonómico, algo relevante para su futuro judicial, ya que conservar el acta le permitiría mantener su condición de aforado.

Críticas al Gobierno central y disculpas reiteradas

En su discurso, el ya expresidente cargó contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez, al que acusó de “falta de ayuda deliberada” durante la catástrofe de la DANA. “Queríamos ayuda, la pedimos y jamás la recibimos. No se trató de incompetencia, sino de estrategia política”, denunció.

También aprovechó para pedir de nuevo perdón por su gestión durante el episodio: “Un año después reconozco que debería haber cancelado mi agenda. No supimos que había fallecidos hasta la madrugada del 30”, explicó, recordando las críticas recibidas por mantener un almuerzo aquel día con la periodista Maribel Vilaplana.

Mazón lamentó la “campaña brutal” que, según él, ha sufrido desde entonces: “Se ha llegado a decir que aquella tarde estaba de cumpleaños, con el móvil apagado. Se afirmaba que retrasé la alerta. Todo fue una excusa. Mientras unos usan la desgracia como arma política, yo no voy a poner ninguna”.

La presión pública y el funeral que precipitó su salida

La dimisión llega tras una semana de máxima tensión política y social. Durante el funeral por las víctimas de la DANA, celebrado el pasado miércoles, Mazón fue duramente increpado por asistentes y familiares de las víctimas. Las imágenes del acto generaron un fuerte impacto y abrieron una crisis interna tanto en el PP valenciano como en Génova.

El domingo por la tarde, periodistas y ciudadanos se congregaron frente al Palacio de la Generalitat, cerrado al público, ante los rumores de su dimisión. Allí, varios manifestantes corearon “Mazón, a prisión”, en un ambiente de creciente indignación.

La presión forzó una conversación directa con Feijóo, quien le trasladó que la situación era “insostenible” y que lo más sensato era dar un paso atrás. La decisión se concretó esa misma noche y se hizo pública este lunes.

Un mandato marcado por la DANA

Mazón llegó a la presidencia de la Generalitat en 2023, tras un acuerdo con Vox, con la promesa de estabilidad y gestión eficiente. Sin embargo, su credibilidad se erosionó tras la tragedia del 29 de octubre de 2024, cuando la DANA golpeó con fuerza el litoral valenciano.

Durante meses, el dirigente ofreció versiones contradictorias sobre su paradero aquel día. Finalmente, se confirmó que llegó al centro de coordinación de emergencias (CECOPI) a las 20:28, cuando la alerta ya había sido activada y el temporal había causado parte de sus devastadores efectos.

La crisis de reputación, amplificada por redes sociales y medios nacionales, nunca logró revertirse, y su liderazgo quedó cada vez más debilitado.

El final de una etapa

Con su salida, Carlos Mazón cierra una etapa convulsa en la política valenciana. En su despedida, apeló a la serenidad y al trabajo de quienes le sucedan: “He cometido errores, pero siempre he trabajado por la Comunitat. Ahora toca pensar en el futuro y en lo mejor para los valencianos”.

El Partido Popular busca ahora recomponer su gobierno y evitar un adelanto electoral que podría poner en riesgo su alianza con Vox. La investidura, que se convocará en los próximos días, marcará el rumbo inmediato de una comunidad que, una vez más, vuelve a situarse en el epicentro político nacional.

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