Las okupaciones de vivienda repuntan en 2024 con un crecimiento del 7,4% en España
Las denuncias por okupación suben España, con Cataluña liderando los casos y duplicando las cifras de otras comunidades
Las denuncias por okupación en España han aumentado un 7,4% en 2024, alcanzando un total de 16.426 casos registrados por las Fuerzas de Seguridad. Según los datos del Portal Estadístico de Criminalidad del Ministerio del Interior, este incremento rompe la tendencia a la baja que se había registrado en 2023, cuando las okupaciones descendieron un 9% en el conjunto del país.
La situación es especialmente alarmante en Cataluña, donde se han registrado 7.009 denuncias, representando un 42% del total nacional. Esto supone un aumento del 12% respecto a 2023, contrastando con la reducción de casos en otras comunidades autónomas como Madrid, que ha registrado 1.451 denuncias (-4,3%), y Andalucía, con 2.207 casos (-5,3%).
Por otro lado, la Comunitat Valenciana también ha visto un aumento en el número de okupaciones, con 1.767 denuncias, lo que representa un crecimiento del 7,7% con respecto al año anterior.
UNA TENDENCIA AL ALZA DESDE 2010
El fenómeno de la okupación en España ha experimentado un crecimiento sostenido en la última década. En 2010 y 2011, las denuncias se situaban en torno a los 3.000 casos anuales, cifra que se dobló en 2012 y que en 2024 quintuplica los datos registrados hace 14 años.
¡En Cataluña, el aumento es aún más notable: en 2014 se registraban 3.000 casos, mientras que en 2024 la cifra se ha duplicado. Los datos han sido recopilados por la Policía Nacional, la Guardia Civil y las policías autonómicas y locales.
A pesar de este aumento, el Ministerio del Interior subraya que la okupación sigue siendo un delito menos frecuente en comparación con otras infracciones. En 2024, se registraron 649.000 hurtos, 414.000 estafas, 29.342 delitos de lesiones y riña tumultuaria y 21.000 delitos contra la libertad sexual y tráfico de drogas.
ALLANAMIENTO VS USURPACIÓN: DIFERENCIAS CLAVE
El debate sobre la okupación en España a menudo genera alarma social, aunque el Ministerio del Interior insiste en diferenciar entre allanamiento de morada y usurpación de vivienda. El primero es un delito grave que afecta a viviendas habitadas, mientras que el segundo hace referencia a inmuebles vacíos.
"No es eso de que bajo a por el pan o me voy de vacaciones y han entrado en mi casa", ha declarado en varias ocasiones el ministro Fernando Grande-Marlaska, en un intento de minimizar la preocupación social sobre este problema.
Las estadísticas oficiales no distinguen entre ambos delitos, ya que es el órgano judicial quien realiza la calificación jurídica una vez analizados los hechos. No obstante, los datos de la Fiscalía General del Estado en 2022 indicaban que solo un 0,16% de las okupaciones correspondían a allanamientos.
En este contexto, el debate sobre la legislación y las medidas de protección a los propietarios sigue siendo un tema candente en el ámbito político y social, especialmente en aquellas comunidades donde la okupación sigue en aumento.

