De "cero euros" a 173 millones: el informe financiero de La Nueva Romareda abre un choque político
La publicación del informe de fiscalización de la Cámara de Cuentas sobre la sociedad La Nueva Romareda S.L. ha abierto este lunes un intenso debate político en Zaragoza.
El documento cifra el coste del proyecto en 173,2 millones de euros y ha generado reacciones muy distintas entre los partidos con representación en el Ayuntamiento de Zaragoza y en las Cortes de Aragón. Cada uno lee el mismo informe con conclusiones opuestas.
El consejero municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza, Víctor Serrano, compareció tras la Junta de Portavoces extraordinaria convocada por el PSOE para defender el informe.
Su valoración fue clara: el documento es "positivo" en los aspectos de contabilidad, examen financiero, cumplimiento normativo y seguimiento de contratos. "Tanto las cuentas de la sociedad como todo su proceso desde el punto de vista legal es transparente y acorde a la ley", afirmó.
Serrano desglosó las cifras. Los 163 millones corresponden a la construcción del estadio. Los 10 millones restantes se dividen entre la urbanización del entorno —que el Ayuntamiento considera una obra de ciudad que excede el equipamiento deportivo y afecta a sistemas generales— y el ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras), que la sociedad pagará "en su debido tiempo y forma."
Sobre las recomendaciones de la Cámara de Cuentas, Serrano reconoció que algunas ya han sido aceptadas por la sociedad —como la creación de una página web— y que otras se abordarán cuando corresponda según el propio informe.
"Falta de transparencia"
La portavoz del grupo municipal del PSOE, Lola Ranera, centró su crítica en la evolución de las cifras públicas del proyecto a lo largo del tiempo. "Comenzamos con que nos iba a costar cero euros; pasamos a 120 millones en 2024; después a 160 millones en 2025 y ahora, gracias a la Cámara de Cuentas, nos encontramos que se eleva a 173,5 millones", relató.
Ranera apuntó que la urbanización de las calles del entorno supone 4,5 millones adicionales, lo que podría elevar el coste total a 178 millones, sin contar posibles sobrecostes futuros.
La portavoz socialista reclamó mayor transparencia: "Los zaragozanos se merecen tener todas las cuentas de este proyecto." Y valoró positivamente la existencia de la Cámara de Cuentas como mecanismo de control: "Menos mal que existe, porque de lo contrario no nos hubiéramos enterado de absolutamente nada."
Ranera también señaló que el grupo municipal del PSOE tiene dificultades para acceder a la información: "Para interpretar necesito un Gobierno que se crea que hasta el último euro de dinero público hay que dar cuenta y hay que hacer rendición de cuentas."
Lo que dice ZeC: "Un pozo sin fondo"
La portavoz de Zaragoza en Común, Elena Tomás, fue la más crítica. Para ZeC el informe confirma "punto por punto" sus críticas anteriores al proyecto: "La Nueva Romareda es un pozo sin fondo: 180 millones gastados, sin plan de negocio y con el PP tapando los impagos de Forcén y Jorge Mas."
ZeC señaló que el socio privado —el Real Zaragoza S.A.D.— no ha realizado sus aportaciones mientras las administraciones públicas han elevado su participación, reduciendo el porcentaje del club del 33% al 25%.
La portavoz de ZeC también denunció lo que considera falta de transparencia en la gestión: ausencia de relación de puestos de trabajo, no publicación de contratos en la plataforma oficial y modificaciones contractuales aprobadas con retraso. Señaló además que la propia sociedad La Nueva Romareda no aportó la documentación requerida por la Cámara de Cuentas y que todas sus alegaciones fueron rechazadas por el organismo fiscalizador.
Lo que dice Vox: "El informe es anterior a nuestra entrada"
La portavoz de Vox en el consejo de administración de La Nueva Romareda, Eva María Torres, adoptó una posición diferenciada. Aseguró que Vox se alinea "totalmente con el informe cuando habla de transparencia, de rigor y de los tiempos en procedimientos."
Y añadió un matiz relevante: "El informe de la Cámara de Cuentas hace referencia a un período anterior a la entrada de Vox en el Consejo de La Nueva Romareda." Una declaración que sitúa a Vox en el lado de la exigencia de transparencia y desvincula al partido de las deficiencias detectadas en el período fiscalizado.
La letra pequeña del informe
Más allá de las posiciones políticas, el informe de la Cámara de Cuentas establece dos conclusiones principales: que las cuentas de la sociedad y su proceso legal son correctos y que existen una serie de recomendaciones de mejora en transparencia y gestión.
El organismo fiscalizador también señala que no ha podido acceder a toda la información necesaria para cuantificar el coste total del proyecto incluyendo todos los gastos asumidos directamente por los socios públicos.
Es ese último punto el que alimenta el debate político: quién paga qué, cómo se contabiliza y cómo se informa a los ciudadanos. Preguntas que el informe plantea y que la Junta de Portavoces de este lunes no ha resuelto del todo.


