Renfe descarta exceso de velocidad y apunta a un fallo técnico: así se produjo el choque de los dos trenes

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, señala que para levantar los vagones del convoy accidentado se necesita maquinaria pesada y que dentro es posible que haya más cadáveres.
Uno de los dos trenes que han descarrilado a la altura de Adamuz, Córdoba. /EP
Uno de los dos trenes que han descarrilado a la altura de Adamuz, Córdoba. /EP

El choque frontal entre dos trenes de alta velocidad registrado en la tarde del domingo en la provincia de Córdoba ha dejado, por el momento, al menos 39 personas fallecidas y 122 heridas, de las que 48 permanecen en estado grave, según el último balance oficial. El siniestro se produjo a la altura de Aldamuz, en un tramo recto de la línea que conecta Madrid con Andalucía.

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha explicado que entre el descarrilamiento del tren de la compañía Iryo y el impacto posterior del Alvia de Renfe apenas transcurrieron unos 20 segundos, lo que califica como una “terrible coincidencia”. Ambos convoyes circulaban prácticamente al mismo tiempo por la zona cuando se produjo el accidente.

Según ha detallado en una entrevista radiofónica, los trenes viajaban a velocidades de entre 205 y 210 kilómetros por hora, dentro de los márgenes permitidos, ya que el límite en ese tramo es de 250 km/h. Por ello, ha descartado que el exceso de velocidad sea una de las causas del siniestro.

La línea cuenta con el sistema de señalización LZB, diseñado para evitar errores humanos mediante la activación automática del frenado si se detecta cualquier obstáculo en la vía. En este sentido, Fernández Heredia ha apuntado a un posible fallo del material móvil o de la infraestructura, aunque ha insistido en que todavía es pronto para sacar conclusiones definitivas.

Desde Renfe han pedido prudencia y evitar especulaciones hasta que avance la investigación técnica, que se prevé compleja y prolongada. El presidente de la operadora pública ha advertido de que no habrá conclusiones claras en varios días, debido a la magnitud del accidente y al estado en el que han quedado los trenes.

Los trabajos de rescate y retirada de los convoyes siniestrados se están viendo dificultados por el grave deterioro de los coches delanteros del tren de Renfe, que han quedado completamente desintegrados. Las labores para recuperar los cuerpos atrapados entre los restos avanzan con extrema dificultad, lo que hace temer que el número de víctimas mortales pueda aumentar.

En la misma línea se ha pronunciado el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, quien ha señalado que existe la posibilidad de hallar más fallecidos entre el amasijo de hierros, una vez se pueda acceder a todas las zonas afectadas.

El impacto del accidente tendrá también consecuencias a medio plazo en la red ferroviaria, ya que la línea Madrid-Andalucía permanecerá cortada durante varios días. Será necesario reparar la infraestructura dañada, así como la señalización y la catenaria, antes de poder restablecer el tráfico ferroviario con normalidad.

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