Sánchez da "todo su apoyo" a Zapatero tras ser imputado por corrupción y no adelantará las elecciones
La imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero llegó este miércoles al Pleno del Congreso y lo convirtió en el escenario más tenso de la legislatura.
Pedro Sánchez compareció en la sesión de control al Gobierno con dos mensajes preparados: apoyo público e incondicional al expresidente socialista y rechazo a cualquier adelanto electoral.
Alberto Núñez Feijóo llegó con tres preguntas, la última de las cuales resumió la ofensiva de la oposición: "¿Qué hace todavía ahí manchando un día más la Presidencia del Gobierno de España?".
Feijóo: "España está gobernada por corruptos"
El líder del PP no fue al Congreso a pedir explicaciones técnicas sobre el caso Plus Ultra. Fue a marcar el marco político en el que quiere que se lea la imputación de Zapatero: como evidencia de que el Gobierno de Sánchez está contaminado por la corrupción socialista.
Sin su Consejo de Ministros, el señor Zapatero no habría podido delinquir. pic.twitter.com/lZDNMumylF
— Alberto Núñez Feijóo (@NunezFeijoo) May 20, 2026
"Es un momento muy duro, muy duro para todos los españoles que se esfuerzan cada día mientras su Gobierno roba a manos llenas. España está gobernada por corruptos y yo me voy a encargar de cambiar todo esto", prometió Feijóo ante el hemiciclo.
Sus tres preguntas a Sánchez fueron escalando en intensidad. La primera: cómo ejercía Zapatero su "influencia" en el Gobierno. La segunda: si el presidente va a "arremeter" también en sede parlamentaria contra los jueces de la Audiencia Nacional como —según Feijóo— "mandó" hacer a sus subordinados.
La tercera fue la más directa: "¿Qué hace todavía ahí manchando un día más la Presidencia del Gobierno de España?". Una frase que la bancada del PP celebró con aplausos y que los socialistas recibieron en silencio.
Sánchez: "Todo mi apoyo al presidente"
La respuesta de Sánchez tuvo un primer momento involuntariamente cómico. Al manifestar "todo mi apoyo al presidente del Gobierno" refiriéndose a Zapatero —expresidente, no presidente en ejercicio— cosechó un aplauso irónico del PP que él mismo no había buscado.
Si quiere mirar a la corrupción, mírese al espejo o recuerde las fotos de su pasado, señor Feijóo.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) May 20, 2026
Lo que va pa’lante es el crecimiento, el empleo y los avances sociales.
Lo que va pa’trás son sus acuerdos con la ultraderecha.
Al Gobierno se llega con votos, no con atajos. pic.twitter.com/aPv94UADLC
Más allá del desliz, el presidente del Gobierno apeló a la presunción de inocencia y defendió la trayectoria de Zapatero: que "sacó a España de una guerra ilegal" —referencia a la retirada de Irak— y que "acabó con ETA". Dos hitos del zapaterismo que el PSOE utiliza sistemáticamente cuando necesita recordar el capital político del expresidente.
Sánchez avisó a Feijóo que al Gobierno "se llega con votos" y "no con atajos", y aseguró que no va a aceptar "lecciones" de quienes tanto tienen que "tapar" y tienen "tantas vergüenzas que ocultar". Una referencia implícita a los casos de corrupción que han afectado al PP a lo largo de los años.
Sin adelanto electoral
Uno de los mensajes más esperados de la comparecencia de Sánchez fue su descarte explícito de adelantar las elecciones generales. La imputación de Zapatero ha reavivado los rumores sobre una posible disolución anticipada de las Cortes como salida a la presión política acumulada. Sánchez cerró esa puerta con claridad.
El juez José Luis Calama, del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, acordó el martes investigar a Zapatero en el caso Plus Ultra, convirtiéndole en el primer expresidente de la democracia española imputado en una causa de presunta corrupción. Además, el juez ordenó registrar su despacho y las empresas de sus hijas en Madrid.
La investigación de la UDEF le implica en el presunto cobro de comisiones ilegales y el blanqueo de capitales asociado al rescate de 53 millones de euros que el Gobierno de Sánchez concedió a la aerolínea Plus Ultra en 2021. La causa también investiga a Julio Martínez Martínez, amigo personal de Zapatero que habría actuado como testaferro, y a varios directivos de la aerolínea.
El cruce de este miércoles en el Congreso entre Sánchez y Feijóo es solo el primer asalto de una batalla política que se prolongará durante meses. La imputación de Zapatero es la munición más potente que la derecha española ha tenido contra el PSOE desde hace años. Y el Gobierno sabe que la presunción de inocencia, aunque jurídicamente correcta, no neutraliza el daño político de ver a un expresidente socialista convertido en investigado por corrupción.