De La Romareda a Wallapop: los artículos más raros que vende la afición del Real Zaragoza

Los aficionados se llevaron todo lo que pudieron, desde los banquillos para auxiliares, las lonas de publicidad o los colchones de las cámaras de televisión de LaLiga
Artículos que se llevaron los aficionados de La Romareda
Artículos que se llevaron los aficionados de La Romareda

Tras 68 años de fútbol, La Romareda cerró definitivamente sus puertas. Lo hizo con una permanencia en LaLiga Hypermotion gracias a la victoria frente al Deportivo de La Coruña. Con el pitido final, entre el alivio por la salvación y la frustración de ver cómo el Real Zaragoza ha vuelto a naufragar se desató una locura que arrasó con La Romareda. Miles de aficionados invadieron el terreno de juego una vez los verdaderos protagonistas se encontraban ya en el túnel de vestuarios, dejando una imagen para la historia.

A medida que la afición iba saltando al césped, las gradas comenzaban a mostrar un aspecto más propio de un escenario de guerra, con miles de asientos arrancados. Los más resistentes seguían adheridos a las losas de cemento que algunos incluso se llevaron también a sus casas a duras penas. Pero la locura por guardar un recuerdo de la vieja Romareda fue a más, ya que los aficionados desvalijaron todo lo que pudieron.

Los artículos más surealistas que se llevó la afición del Real Zaragoza

Entre la risa y el lucro han aparecido numerosos anuncios en páginas de venta de artículos de segunda mano como Wallapop o Vinted. Uno de los anuncios más surrealistas es el de una lona de publicidad de Renfe, ubicada en el fondo sur, a uno de los lados de la portería, que quedó también arrasada y sin red. El precio que ha puesto el anunciante es de, nada más y nada menos, que de 500 euros.

No fue la única lona de publicidad que se llevó la gente. En redes sociales también han aparecido imágenes de unos aficionados que se llevaron la lona de Azulejos Moncayo. Junto a ellos aparece también algún asiento e incluso una de las sillas utilizadas por los vigilantes de seguridad destinados a evitar que cualquier persona pueda acceder al terreno de juego. Otros optaron por llevarse la cartelería del estadio que indica la zona de la grada y los asientos numerados.

A las afueras de La Romareda se pudieron observar imágenes rocambolescas. Aficionados caminando con asientos y losas de cemento, otros con tapetes enteros de césped y personas con pilas enteras de asientos suficientes para organizar un banquete. Tampoco se salvaron los banquillos de madera auxiliares, donde se sienta parte del cuerpo técnico de cada equipo a unos metros del banquillo principal.

En las páginas de reventa han aparecido también artículos de LaLiga, como una colchoneta con el texto "FANCAM", que protege a las cámaras de televisión e indica el lugar donde pueden ir a celebrar los jugadores sus goles por el módico precio de 100 euros, mientras que otros han puesto a la venta un pack con asiento, un trozo de césped, la red de la portería, un colchón rojo para los asientos y el plástico con el que se realizó el mosaico por apenas 350 euros. Hay quien ha puesto en venta solo el tornillo del asiento a precio de oro.

La imagen final de La Romareda fue impactante. Un estadio arrasado, con unos inmensos agujeros en el terreno de juego, sin ningún tipo de artículo accesorio por mínimo que fuera su valor económico. La afición se llevó los recuerdos de tantos años en su memoria mientras en sus manos cargaba con cualquier artilugio que en un futuro les pudiera hacer recordar los momentos vividos en un estadio que ya ha comenzado su desmontaje y al que el Real Zaragoza regresará dos años después en una de las instalaciones deportivas más modernas de todo el país. 

Comentarios