Los fichajes más caros de Txema Indias en el Leganés: de En Nesyri a Kravets
El Real Zaragoza y Txema Indias ya caminan juntos. Tras un tiempo de impás, desde la salida de Juan Carlos Cordero, el conjunto aragonés ya tiene un director deportivo con el que comenzar a construir un nuevo proyecto. En la lista de prioridades se encuentra la decisión sobre la continuidad de Gabi Fernández, que cuenta con el aval de la propiedad tras haber llegado en una situación crítica y haber conseguido la permanencia.
Pero no será la única decisión inminente que deberá tomar Txema Indias, ya que deberá abordar, si lo considera necesario, la situación de aquellos jugadores que terminan contrato este próximo 30 de junio, la decisión sobre los cedidos que regresan a la disciplina blanquilla y la interminable lista de nuevos fichajes que deberá acometer para renovar una plantilla necesitada de cambios.
Txema Indias, un director de muchos movimientos
Durante su etapa como director deportivo, Txema Indias se ha caracterizado por realizar una incontable lista de movimientos cada temporada. En la última, al Leganés llegaron 17 jugadores. En cada temporada, el conjunto pepinero ha tenido más de una quincena de nuevas caras. Una revolución constante debido a los recursos económicos con los que contaba en comparación a sus rivales. En alguna temporada, los fichajes entre el mercado de verano e invierno han superado los 20.
La fórmula más habitual ha sido la contratación de jugadores libres, que habían acabado su contrato con otros clubes. Futbolistas de un perfil más discreto que no entraban en los planes de clubes con objetivos mayores. También consiguió la llegada de futbolistas como Lunin, Mikel Vesga o más recientemente Haller en forma de cesión. Pero también ha habido momentos para fichar a base de talonario, con grandes sumas de dinero.
José Arnaiz fue el fichaje más caro de la historia del Leganés, ya que Txema Indias pagó 5 millones de euros solo por el 50% de los derechos del jugador. Esa misma cifra fue la que pagó por Youseff En Nesyri, al que vendió posteriormente por 20 millones de euros al Sevilla. Algo menos costó Braithwaite, al que compró por 4 millones y vendió poco después por 18 en un movimiento muy sonado y lleno de polémica, ya que el FC Barcelona lo compró fuera de la ventana de traspasos en invierno y condenó al conjunto pepinero a descender a Segunda División tras haberse quedado sin sus dos referencias ofensivas.
En ese mismo escalón aparece Omeruo. El central nigeriano llegó al Leganés por 4 millones de euros en la temporada 2018/19 y jugó cinco temporadas. Su carrera no fue demasiado brillante y tras salir del Leganés se marchó al Kasimpasa de Turquía. Ahora se encuentra sin equipo. El siguiente de esta lista es Luis Perea, aunque con una peculiaridad: su llegada por 3 millones de euros se realizó en Segunda División. Perea puede ser uno de los mayores fiascos de la historia del club, ya que fue cedido al OFI Creta y esta temporada solo ha jugado 16 partidos en el Racing de Ferrol.
Otros nombres aparecen en un listado sin mucho brilo. El siguiente en discordia es Siovas, central griego que llegó del Olympiacos por 2,7 millones de euros. Mismo coste que Jonathan Silva, procedente del Sporting de Portugal. Algo menos costó Vasyl Kravets, cuyó precio fue de 2,5 millones de euros y actualmente se encuentra jugando en la Segunda División de Ucrania. La lista de fichajes más caros de la historia del Leganés, todos a cargo de Indias, la completan Miguel de la Fuente (2,1 millones), que ya había estado cedido en el club madrileño, y José Recio, que llegó por 2 millones procedente del Málaga y fue presentado junto a Sabin Merino, con pasado zaragocista.
En el Real Zaragoza, Txema Indias se encontrará un panorama habitual al que ha tenido durante las últimas temporadas en el Leganés. Un verano ajetreado, lleno de movimientos entre llegadas y salidas. El nuevo director deportivo contará con dinero para acometer ciertos movimientos y tendrá uno de los límites salariales más altos de LaLiga Hypermotion, aunque deberá recurrir también a un modus operandi que le ha funcionado otros años: el de las cesiones de clubes más fuertes, entre los que puede aparecer de nuevo el Atlético de Madrid, con jugadores interesantes, como el caso de Alejandro Iturbe, por el que ya ha mostrado interés el conjunto aragonés.