El Real Zaragoza ya nota el impacto de Paul Akouokou
El Real Zaragoza ya tiene a su ansiado pivote defensivo. El impacto de Paul Akouokou fue más que evidente en su debut, firmando un partido notable y sosteniendo al equipo de Gabi Fernández. Gabi No fue titular, pero no tardó en saltar al terreno de juego tras la conmoción de Radovanovic. Una declaración de intenciones sobre la importancia que el centrocampista costamarfileño va a tener en los esquemas del técnico.
Pero la irrupción de Akouokou fue más allá de lo individual. Hizo mejores a todos los que le rodearon. Sobre todo a un Raúl Guti que mostró una versión mejorada. Más liberado y anárquico, Guti robó más, perdió menos balones y se permitió el lujo de aparecer por zonas por las que no se le había visto hasta el momento, cuando jugaba con Francho Serrano en un doble pivote demasiado estático.
Los números de Akouokou en su primer encuentro
Akouokou sumó en defensa, aunque también se mostró muy solvente en la elaboración y creación de juego. Completó 31 pases con un 82% de acierto, incluyendo dos desplazamientos en largo. Su único regate fue satisfactorio y realizó varias conducciones con las que superó líneas y generó situaciones ventajosas a sus compañeros. Pero donde más destacó fue en las labores de contención. Ganó todos los duelos (5/5) que disputó en el suelo. Por alto, también fue dominante tras ganar tres de los cinco duelos que tuvo. Tan solo cometió una falta, hizo cuatro despejes y tres entradas.
La llegada de Akouokou recuerda a los primeros minutos de Kervin Arriaga la temporada pasada, que se incorporó en el mercado invernal y dio al Real Zaragoza equilibrio y seguridad, haciendo mejores al resto de sus compañeros. En el 4-4-2 de Gabi Fernández, la figura de un centrocampista físico y que priorice el aspecto defensivo es clave para dar orden y evitar que los rivales se sientan tan cómodos por dentro.
En el primer encuentro, el Valladolid no pudo elaborar tanto como les habría gustado. El centro del campo formado por Meseguer, Juric y Chuky fue inoperante, recurriendo a golpeos directos hacia Latasa y buscando la velocidad de Amath Ndiaye y Biuk por los costados. Si hubiera estado en los tres primeros encuentros, quizás el resultado para el Real Zaragoza hubiera sido otro.
Ante la Real Sociedad B, el conjunto aragonés encajó en un contragolpe que no supieron cortar los centrocampistas. Frente al Andorra, el equipo de deshizo por todos lados. La ausencia de un pivote se notó en los ataques rápidos del equipo del Principado. Y el Castellón también se aprovechó de esa debilidad con jugadores muy móviles que ni Toni Moya ni Guti consiguieron frenar.

