El mal perder del Villarreal contra el Real Zaragoza: insultos muy graves al verse superados por un equipazo
El Real Zaragoza juvenil de Javier Garcés volvió a realizar un gran encuentro en los octavos de final de la Copa del Rey frente al Villarreal. El equipo maño superaba 4 a 3 al Villarreal, remontando otra vez, y ya está en cuartos, tras un partido que ha finalizado el tiempo reglamentario con empate a 3 y ha tenido que resolverse en la prórroga. David García, Ratón en dos ocasiones y Jorge Franco, fueron los goleadores.
PÉSIMO COMPORTAMIENTO RIVAL
El árbitro del encuentro, Manuel Ramírez Marco, ha reflejado en el acta varios incidentes ocurridos tras el pitido final. Entre ellos, destaca un escupitajo de un jugador del equipo visitante hacia la grada, las protestas del entrenador al colegiado, enfrentamientos entre aficionados locales y jugadores del conjunto rival, así como graves insultos dirigidos al árbitro por parte de un directivo del equipo castellonense.
Según el acta arbitral, un integrante del club castellonense sin identificar se dirigió a los colegiados mientras estos se retiraban a los vestuarios con expresiones ofensivas, incluyendo insultos graves hacia el árbitro principal. Además, durante el transcurso del encuentro, dos miembros del cuerpo técnico del Villarreal fueron expulsados por protestar de manera reiterada y deliberada contra las decisiones arbitrales. La gravedad de estos hechos podría derivar en sanciones disciplinarias tanto para el club como para los individuos involucrados.
El individuo sin identificar es un directivo del Villarreal, que dijo lo siguiente: "Sois unos hijos de la gran puta, unos hijos de puta es lo que sois”y al colegiado principal del encuentro: "tú no eres un profesional ni eres nada, menudo sinvergüenza. Eres un hijo de puta”. Aquí se puede consultar el acta completa
Un pésimo comportamiento, fruto de la impotencia de verse superados por un Real Zaragoza juvenil que no deja de soñar. La cantera del Real Zaragoza sigue demostrando que se puede llegar muy lejos con gente de la tierra, sin tener que fichar por el resto de España a base de talonario en edades muy tempranas.

