Mariano Aguilar: el hombre opaco del Real Zaragoza LLC que tiene su última bala

El consejero más poderoso y menos visible del club afronta su momento más delicado después de años tomando decisiones en la sombra con resultados desastrosos. 

Hay personas que acumulan poder sin que nadie sepa muy bien cómo ni por qué. Mariano Aguilar es una de ellas. Consejero del Real Zaragoza desde la llegada de Real Z LLC, este hombre procedente del entorno del Atlético de Madrid ha tomado decisiones que han marcado el rumbo deportivo del club sin comparecer jamás ante los medios, sin dar explicaciones públicas y sin que nadie fuera del organigrama interno conozca con exactitud cuáles son sus funciones reales.

Ahora, con el equipo hundido en el último puesto de Segunda División y la amenaza de descenso a Primera RFEF convertida en una realidad cada vez más cercana, Aguilar afronta el momento más comprometido de su etapa en Zaragoza.

El sábado no estaba en el Ibercaja. Tampoco en muchos partidos anteriores. Cuando la situación se complica, Aguilar desaparece. Fernando López y Guzmán Pérez-Ayo sí estuvieron y se llevaron los gritos de una afición que había llegado a su límite. El consejero más influyente del club, el que más hilos ha movido en la sombra, eligió una vez más no estar.

Un poder sin origen conocido

Nadie en Zaragoza recuerda que Mariano Aguilar tuviera ninguna vinculación con el Real Zaragoza antes de que Real Z LLC tomara el control del club. No era un aficionado conocido, no tenía historia con la institución ni trayectoria en el fútbol aragonés. Su llegada vino de la mano del grupo inversor, concretamente de la rama atlética, junto a Emilio Cruz, otro perfil procedente del mismo entorno que ya no forma parte de la estructura del club.

Raúl Sanllehí, uno de los impulsores originales del proyecto junto a Jorge Mas, Juan Forcén, Joseph Ourghoulian y Jim Carpenter, abandonó su cargo para incorporarse al Inter Miami. Aguilar, en cambio, se quedó. Y fue ganando peso dentro de un organigrama complejo y disperso en el que las decisiones se toman lejos de Zaragoza y con una opacidad que ha generado frustración creciente entre la afición.

El director general Fernando López intentó aclarar en junio cuál es exactamente su papel: "Mariano siempre ha ejercido como consultor y consejero para ayudarnos a tomar las mejores decisiones". Una definición que no aclara nada y que, precisamente por eso, alimenta todas las dudas sobre hasta dónde llega realmente su influencia en los asuntos del club.

El hombre que trajo a Txema Indias

Para entender el peso real de Aguilar dentro del Real Zaragoza hay que hablar de Txema Indias. El actual director deportivo, cuya salida está ya acordada aunque pendiente de negociación contractual, llegó al club por una razón concreta: su relación personal con Aguilar se remonta a más de tres décadas.

En la temporada 1991/92, ambos coincidieron en el filial del Atlético de Madrid, que competía entonces en Segunda División B. Aguilar era defensa titular con veinte años recién cumplidos. Indias, delantero, disputó veinticinco partidos y marcó cuatro goles. Una amistad forjada en los campos de tierra de la cantera atlética que, muchos años después, acabó determinando quién tomaba las decisiones deportivas en el club más importante de Aragón.

Esa designación ha resultado un error de consecuencias graves. El trabajo de Indias al frente del área deportiva, especialmente en la confección de la plantilla y en la gestión del mercado de invierno, es señalado dentro del propio club como uno de los factores principales del hundimiento clasificatorio.

Entre las alternativas que se barajaron en su momento para el cargo estaba Chema Aragón, que hoy trabaja en el Racing de Santander, actual líder de la Liga Hypermotion. La comparación es inevitable y demoledora.

Éxito económico, fracaso deportivo

Real Z LLC ha hecho bien su trabajo en el ámbito financiero. El saneamiento económico del Real Zaragoza ha avanzado de forma notable desde la llegada de la propiedad americana, con una reducción significativa de la deuda y una gestión que ha devuelto al club cierta estabilidad en las cuentas. Es un mérito real que no puede ignorarse.

El problema es que ese trabajo en el despacho no ha tenido ningún reflejo en el césped. Desde el primer día con la actual propiedad, el equipo ha ido a la deriva. Entrenadores que no han funcionado, fichajes que no han dado el nivel, mercados que han dejado la plantilla más débil de lo que estaba. Y Aguilar, como responsable del área deportiva dentro del consejo, está en el centro de esa contradicción.

Fue él quien impulsó la llegada de Gabi Fernández al banquillo, una apuesta que generó dudas desde el primer momento y que acabó exactamente como todos temían. Una decisión que resume bien el criterio deportivo que ha predominado en el club durante esta etapa.

La reforma de Forcén y el futuro de Aguilar

El terremoto de las últimas horas ha cambiado el equilibrio de poder dentro del club. Juan Forcén, el único accionista aragonés de Real Z LLC con presencia real en Zaragoza, ha tomado las riendas de una situación que ya no admitía más demora. Sellés fuera, Indias en proceso de salida, Lalo Arantegui como posible nuevo referente del área deportiva y Luis Carlos Cuartero incorporado como asesor en las últimas horas de Forcén. Una reforma en toda regla que reordena el organigrama deportivo del club.

En ese nuevo escenario, Aguilar sigue en su puesto. Al menos hasta final de temporada. Su permanencia puede obedecer a razones prácticas, como evitar un vacío institucional en el peor momento posible. O puede responder a su posición dentro de la estructura de Real Z LLC, que le otorga una protección que va más allá de los resultados sobre el campo.

Lo que es indiscutible es que la reforma que impulsa Juan Forcén es, en buena medida, una corrección de las decisiones que Aguilar supervisó. Arantegui llega para hacer lo que Indias no hizo. JIM podría llegar para hacer lo que Gabi Fernández y Sellés no hicieron. El consejero que tomó esas decisiones se queda mirando desde la misma sombra de siempre, con una credibilidad que ha quedado muy dañada y con una última oportunidad de demostrar que puede aportar algo distinto a lo que ha aportado hasta ahora.

La clasificación, mientras tanto, sigue siendo la misma. Último, a ocho puntos de la salvación y con catorce jornadas para intentar el milagro. O para preparar con dignidad lo que viene después.

Comentarios