La verdad de la deuda del Real Zaragoza: beneficios simbólicos y sostenido por las aportaciones de Forcén, Mas y Oughourlian

La sostenibilidad financiera del Real Zaragoza está atada estrechamente al compromiso financiero y de aportaciones de capital de sus propietarios, especialmente en el triángulo inversor que controla la mayoría de la sociedad Real Z LLC, que controla la práctica totalidad de la entidad. Estos son Jorge y José Mas, Joseph Oughourlian y Juan Forcén, principalmente. Las cifras reales y la situación patrimonial del Real Zaragoza, al detalle.

El Real Zaragoza ha presentado las cuentas del ejercicio 2024-2025 con una radiografía económica que muestra una entidad estabilizada contablemente, sostenida por una inversión privada que ha permitido reconstruir su patrimonio y competir con recursos elevados dentro de la Segunda División.

La fotografía contable evidencia un avance significativo respecto a la situación de insolvencia estructural que la entidad padecía hace apenas cinco años, aunque su sostenibilidad futura continúa estrechamente vinculada al compromiso financiero de su accionariado.

Según los datos oficiales que se someterán a ratificación el próximo 23 de diciembre en la Junta General Ordinaria y Extraordinaria de Accionistas, la Sociedad Anónima Deportiva cerró el ejercicio con 17.152 euros de beneficios antes de impuestos, que se convierten en 49.603 euros de pérdidas netas tras las liquidaciones fiscales.

Es un balance prácticamente neutral, propio de un club que ajusta su actividad al límite salarial y que destina sus ingresos a gasto deportivo, con el objetivo evidente de escalar a Primera División.

Un negocio de casi 18 millones, gastado en competir

El volumen de ingresos ascendió hasta 17,94 millones de euros, sustentados principalmente en tres fuentes: 5,4 millones procedentes de los abonados, 6,6 millones de derechos televisivos y 5 millones por comercialización y publicidad. Estas cifras consolidan una tendencia al alza en facturación, comparable con las de clubes que aspiran a entrar en la élite del fútbol profesional.

Por contraste, los gastos de personal ascienden a 15,6 millones, una cifra que concentra gran parte del presupuesto disponible. El Real Zaragoza destina prácticamente nueve de cada diez euros a plantilla, dirección deportiva y estructura profesional, el porcentaje más alto de la última década, acompañado del límite salarial más elevado de su etapa reciente en Segunda: 11,2 millones oficiales, ligeramente superior en términos reales.

La deuda se reduce, pero por la aportación de Jorge y José Mas, Joseph Oughourlian y Juan Forcén, entre otros

El apartado determinante del balance se encuentra en la deuda. La deuda neta se sitúa en 39,67 millones, una reducción de 8,2 millones respecto al año anterior (-18,7%). Sin embargo, este descenso no responde a beneficios operativos, sino a las ampliaciones de capital.

Jorge Mas con Juan Forcén en su presentación / MARCOS CEBRIÁN para HOY ARAGÓN
Jorge Mas con Juan Forcén en su presentación / MARCOS CEBRIÁN para HOY ARAGÓN

La realizada en diciembre de 2024 aportó 12,1 millones, y una quinta ampliación prevista para este diciembre añadirá cerca de 5 millones más, elevando el capital social hasta casi 50 millones de euros, ocho veces más que en 2022.

Dicho crecimiento patrimonial tiene tres nombres propios: Juan Forcén, empresario aragonés que se ha convertido en el referente local dentro del proyecto accionarial; Jorge y José Mas, empresarios estadounidenses vinculados también al Inter de Miami; y Joseph Oughourlian, máximo accionista de Prisa y propietario del club colombiano Millonarios, a través del fondo Amber Capital. Este triángulo inversor compone la base del grupo Real Z LLC, que controla la práctica totalidad de la entidad.

El factor CVC: una deuda a cincuenta años

Dentro de la deuda figura el préstamo del programa LaLiga Impulso, por 13,4 millones de euros, que el club devolverá progresivamente hasta 2072. Aún quedan 12,64 millones pendientes. Se trata de un recurso común entre clubes profesionales, destinado a modernización e infraestructuras, pero que implica una obligación financiera a largo plazo.

A la estructura de deuda se suma el compromiso de inversión con la sociedad La Nueva Romareda. En el ejercicio ya se contabiliza el primer pago de 6 millones realizados en 2023, mientras que el segundo pago, de 10 millones antes de finalizar 2025, aún no aparece reflejado en el balance anual. Este calendario obliga al club a mantener músculo financiero constante, lo que refuerza la importancia de las ampliaciones y del respaldo del accionariado.

La verdad de las cuentas del Real Zaragoza (2024-25)

El club cierra el ejercicio prácticamente en equilibrio, pero sostenido por ampliaciones de capital y con una deuda neta todavía elevada.

Ingresos totales

17,94 M€

Abonados, TV y publicidad/comercial

Gasto en personal

15,6 M€

Plantilla, cuerpo técnico y estructura

Deuda neta

39,67 M€

Incluye 12,64 M€ del préstamo CVC

Resultado neto

-49.603 €

Pérdida tras impuestos

Magnitudes económicas 2024-25 (en millones de euros)

 
17,94 Ingresos
 
15,6 Personal
 
39,67 Deuda neta
 
12,1 Ampliación
capital

Altura de las barras proporcional sobre un máximo de 40 M€. La deuda neta sigue siendo la gran magnitud de las cuentas, pese a la reducción por ampliaciones de capital.

El Real Zaragoza movió cerca de 18 millones de euros en ingresos, de los que 15,6 millones se destinan directamente a personal deportivo y estructura. El club apenas presenta pérdidas simbólicas de 49.603 euros, pero su deuda neta todavía alcanza los 39,67 millones, incluyendo 12,64 millones del préstamo de LaLiga Impulso (CVC) a devolver hasta 2072.

La reducción de deuda se explica sobre todo por las ampliaciones de capital impulsadas por Real Z LLC (Forcén, los hermanos Mas, Oughourlian y socios), que inyectaron 12,1 millones solo en 2024. El club presenta una estabilidad contable “comprada”: sin el apoyo del accionista, el margen económico seguiría siendo muy limitado.

Un modelo agresivo en plantilla, pero dentro del control de LaLiga

El club invirtió 3,7 millones en fichajes, liderados por la adquisición completa del delantero Samed Bazdar (3 millones, divididos en fases), junto a las operaciones de Iván Calero (300.000 euros más variables) y Sebastián Kosa (cerca de los 250.000 euros). Es una apuesta por jugadores jóvenes y con proyección, compatible con un modelo empresarial que busca revalorización de activos deportivos.

Las cuentas del Real Zaragoza reflejan un club que ya no se sostiene por deuda bancaria ni pérdidas acumuladas, sino por la capacidad financiera de sus socios mayoritarios, que han reducido el endeudamiento mediante capital social y no mediante beneficios operativos. La estabilidad existe, pero está comprada a base de inversión privada. El ascenso a Primera sería la vía natural para transformar ese soporte en rentabilidad real.

Hasta entonces, el futuro económico del club seguirá dependiendo tanto de los resultados sobre el césped como del compromiso de sus inversores.

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