Miguel Ángel Ramírez asumirá el mando desde el lunes y marcará el ritmo en el mercado de fichajes
El Real Zaragoza ya ha comenzado a planificar el mercado de fichajes tras cerrar a Miguel Ángel Ramírez como nuevo entrenador, que sustituirá a Víctor Fernández. Con su llegada, las prioridades del equipo en esta ventana invernal podrían cambiar, aunque los problemas clave de la plantilla ya están identificados.
LOS FICHAJES PRIORITARIOS
Juan Carlos Cordero, director deportivo del Real Zaragoza, tiene claros (igual que los tenía Víctor Fernández) los objetivos para reforzar al equipo. Un central, un mediocentro y un jugador ofensivo están en el punto de mira, especialmente debido a la baja de Bazdar por lesión y las molestias de Soberón.
Además, la situación de Iván Azón preocupa al club. El delantero sigue sin renovar y varios equipos han mostrado interés en ficharlo, lo que añade presión a la dirección deportiva para tomar decisiones rápidas y efectivas. Tras el mercado de verano, la plantilla quedó incompleta y el club ya se guardó un remanente para poder fichar.
POSIBLES SALIDAS EN EL REAL ZARAGOZA
En cuanto a bajas, nombres como Jair, Gori y Bermejo llevan meses en la lista de transferibles. Sin embargo, el nuevo técnico tendrá la última palabra sobre su continuidad. El Levante, principal interesado en Jair, podría cerrar su fichaje dependiendo de cómo valore Ramírez al central. La llegada del nuevo entrenador podría ser decisiva para reconfigurar el destino de varios jugadores.
Con Miguel Ángel Ramírez al frente, el Real Zaragoza se enfrenta a un mercado de fichajes clave para revertir su situación actual. Los próximos movimientos serán cruciales para fortalecer una plantilla que busca mejorar su rendimiento en la segunda mitad de la temporada.
Con el objetivo del ascenso, el club debe acertar en el mercado, con un Juan Carlos Cordero que está cuestionado y termina contrato el próximo mes de junio. Ahora, todas las miradas apuntan a Cordero, Mariano Aguilar y los propios jugadores, que serán los que tendrán que dar un paso adelante para volver a luchar por ascender.

