Las notas del Real Zaragoza - SD Huesca: entre el aburrimiento y la inoperancia
El derbi aragonés fue un fracaso. Solo el ambiente pudo disfrazar un partido más típico del mes de agosto que de la recta final de campeonato, con un Real Zaragoza jugándose la continuidad en el fútbol profesional y la SD Huesca rozando de nuevo los puestos de playoff de ascenso a la mejor liga del mundo. Tras una primera parte soporífera, La Romareda trató de romper el partido, que se abrió entre los errores de unos y otros pero sin apenas calidad sobre el terreno de juego.
El empate fue justo, aunque insuficiente tanto para Real Zaragoza como para SD Huesca. El punto cosechado no cambia la situación de ninguno de los dos equipos respecto al inicio de la jornada. Gabi e Hidalgo no quisieron arriesgar más. Apostaron sobre seguro con planteamientos rácanos, demasiado defensivos y evitando tener la pelota. De hecho, tener la posesión parecía un castigo para ambos equipos, con jugadores agobiados ante la incapacidad de producir juego ofensivo.
Los porteros, Arriaga y Gerard Valentín se salvan del suspenso
No hubo demasiados acercamientos peligrosos. La mayoría de ellos acabaron con disparos que salieron rumbo a las obras o se perdieron en saques de puerta y de banda. Pero los que llegaron a buen puerto fueron repelidos por Poussin y Juan Pérez. Ambos estuvieron acertados en la mayoría de acciones, tirando de reflejos y evitando males mayores para sus equipos. Poco pudo hacer Poussin ante el disparo de Kortajarena, que se coló por debajo de sus piernas cuando éste remataba a bocajarro. Lo mismo que Juan Pérez, que encajó a balón parado tras un remate de Arriaga en el segundo palo.
El hondureño fue de lo más destacado del derbi. Sin raíces aragonesas pero con el coraje y entusiasmo que requiere un partido de estas características. Hasta dos veces remató la cabeza de jugadores rivales, declinando cualquier tipo de asistencia médica mientras los jugadores de la SD Huesca se dolían en el suelo. Ganó 13 duelos, marcó el primer gol del encuentro y dirigió al Real Zaragoza con 67 pases acertados, uno de ellos clave en la escasa producción ofensiva.
Arriaga fue de lo poco salvable en un Real Zaragoza que solo mejoró cuando Tasende entró en el campo. La incomprensible decisión de Gabi de introducir a Calero en el lateral izquierdo marcó el partido, tras ser superado constantemente por Gerard Valentín. Tasende contagió energía y, sobre todo, aportó calidad en la pobredumbre del derbi. Remató dos veces, una de ellas apunto estuvo de colarse en la portería, pero Juan Pérez lo evitó con un buen pie. Solo falló un pase y fue muy incisivo, llegando a línea de fondo y sirviendo hasta 4 centros al área.
Pero Tasende no solo entró con la misión de mejorar al Real Zaragoza en ataque, sino de sujetar a un Gerard Valentín que se convirtió en el mejor jugador de la SD Huesca. Imparable en el uno contra uno, Gerard completó hasta cinco regates, desbordó tantas veces como quiso a Calero y fue el encargado de producir las mejores ocasiones del equipo oscense, incluido el gol de Kortajarena con su asistencia.
Y poco más. El partido transcurrió en una calma tensa durante la primera mitad que se fue alocando en la segunda. Sin demasiado talento. Más por el ímpetu que La Romareda trató de contagiar a un derbi apagado, probablemente el peor que se recuerde.

