¿Por qué el Real Zaragoza no es capaz de ganar ningún partido?
El Real Zaragoza preocupa. No solo por resultados, sino también por sensaciones. Tras cinco jornadas disputadas, el conjunto aragonés ha caído a puestos de descenso con únicamente tres puntos en su casillero. Y lo que es peor, ha evidenciado su incapacidad de ganar, la falta de recursos ofensivos y la ausencia de talento en ataque. Las decisiones sobre algunos futbolistas no sirven de escudo para un Gabi que reconoció que ante el Albacete tuvo "6-7 ocasiones muy claras y nos faltó calidad para materializarlas". Bazdar no disputó ni un solo minuto, relegado a un ostracismo difícil de comprender tras haber sido la mayor apuesta económica realizada por el club desde el descenso a Segunda División en 2013. Esta semana, regresó de su convocatoria con Bosnia tras haber visto portería.
La triste realidad está consumiendo a un Real Zaragoza que camina sin rumbo en otra temporada abocada al sufrimiento. La ligera mejoría solo se entiende gracias a la llegada de Paul Akouokou como sostén del centro del campo o la brega de Dani Gómez. Porque colectivamente, el Real Zaragoza no arranca. Siempre encorsetado en un 4-4-2 que Gabi solo modificó para visitar al Castellón, eligiendo una línea de 5 defensas totalmente superada en los costados.
Llama la atención la invariabilidad de Gabi para modificar un sistema que no se amolda a los futbolistas con los que cuenta. Porque el Real Zaragoza es un equipo plano, sin patrones reconocibles cuando tiene la pelota y que tampoco se muestra como un bloque sólido cuando tiene que ordenarse y defender. Así, el equipo salta a los partidos sin una idea definida sobre lo que quiere hacer, por dónde quiere atacar y cómo quiere hacer daño a sus rivales.
Gabi Fernández solo ha ganado cuatro partidos en el Real Zaragoza
Los números de Gabi Fernández al frente del banquillo del Real Zaragoza no son buenos. Desde su llegada, apenas se han conseguido cuatro victorias, todas ellas por la mínima. Tres fueron ante rivales sin nada en juego. El primer triunfo llegó ante el Mirandés (1-0) gracias a un gol de Jair en un córner. El Real Zaragoza tan solo remató una vez más a portería en ese partido. También superó a Racing de Ferrol (1-2) y Cartagena (3-2) en dos partidos llenos de sufrimiento pese a que ambos equipos se encontraban descendidos a Primera Federación. La victoria ante el Deportivo (1-0) le dio la salvación al conjunto aragonés en un duelo descafeinado y que se resolvió con un gol en propia puerta.
El inicio de temporada no es más que la continuación de la anterior. El Real Zaragoza no arriesga lo más mínimo. No se atreve a elaborar ni a generar juego, manteniendo numerosos jugadores por detrás de la pelota. En ese contexto, superar a rivales de Segunda División se antoja como una misión prácticamente imposible. Los de Gabi Fernández acaban recurriendo muchas veces a balones en largo hacia un Dani Gómez exhausto.
Con esta idea, el Real Zaragoza no pierde balones cerca de su portería, pero tampoco es capaz de acercar el esférico en condiciones óptimas a posiciones claras de remate. Ante la Real Sociedad B, por ejemplo, el Real Zaragoza remató cinco veces a portería debido al contexto de partido. Ante el Andorra fueron seis los remates, por los 10 que realizó el conjunto del Principado. Contra Castellón y Valladolid únicamente disparó dos veces a portería, mientras que frente al Albacete, Lizoain solo realizó una parada a un disparo de Francho desde fuera del área.
El Real Zaragoza pierde su mayor recurso desde que llegó Gabi
Tras la llegada de Gabi Fernández, el Real Zaragoza mejoró muchísimo en un aspecto clave en el fútbol actual. Seis de los siete primeros goles que marcó el equipo desde que el técnico madrileño se sentó en el banquillo llegarón desde el balón parado. Tan solo Pau Sans rompió esa estadística con un gol en el descuento en la goleada que el Real Zaragoza encajó (5-2) ante el Levante.
Esta temporada, el Real Zaragoza no ha conseguido todavía estrenarse en este arte. Tampoco ha tenido demasiadas oportunidades para ello, ya que es el equipo menos goleador de LaLiga Hypermotion con solo tres tantos. Y es que el balón parado salvó la imagen de Gabi Fernández en su primer curso al frente del Real Zaragoza. En su segundo año, ni siquiera esa suerte le da una alegría. Como la que ha perdido el equipo desde hace tiempo, convirtiéndolo en un equipo soso, sin una idea definida y que antepone tanto la ausencia de errores que se ha olvidado de que en el fútbol, como en la vida, quien no arriesga, no gana.

