Así sería la Liga Hypermotion si empezara con Sellés: el Real Zaragoza no estaría en el abismo
El Real Zaragoza sigue apareciendo como colista en la clasificación tras 16 jornadas, pero la llegada de Rubén Sellés ha dibujado un escenario totalmente distinto al que refleja la tabla general.
Si la Liga empezara el día de su debut, el conjunto blanquillo sería noveno, gracias a 9 puntos sumados de 18 posibles, un ritmo impropio de un equipo hundido en descenso y más cercano a las posiciones de mitad de tabla.
En Málaga lo tienen claro: este Zaragoza ya no es el mismo. El técnico malacitano Juan Funes lo resumió con una frase que ha resonado en la previa del partido: “En los cuatro últimos partidos estaría luchando por el campeonato”.
Y es que el conjunto aragonés llega reforzado por tres victorias seguidas (Huesca, Eibar y Leganés) y por una notable solidez defensiva que empieza a ser seña de identidad. Ganar al Málaga sería un arranque como técnico, tras el relevo con el despido de Gabi Fernández, como pocas ha habido en la historia reciente del club.
El giro de Sellés: del peor arranque al impacto inmediato
La etapa Sellés no comenzó bien: cinco derrotas consecutivas, un inicio más duro incluso que el de sus predecesores. Sin embargo, todo cambió de repente.
En los últimos seis encuentros, el Zaragoza ha sumado: 3 victorias, 0 empates, 3 derrotas, 9 puntos de 18, una media que lo situaría noveno en la clasificación parcial y un equipo que recibe pocos goles y al que es difícil crearle ocasiones Este rendimiento sitúa al técnico valenciano entre los mejores aterrizajes en la última década.
Además de los resultados, el equipo ha mostrado otra cara a nivel defensivo: ahora concede muy poco, los rivales generan escasas ocasiones y la estructura sin balón parece finalmente asentada.
Esa nueva identidad explica, en gran parte, por qué el Málaga ha señalado la visita del Zaragoza como un duelo de máxima exigencia.
La realidad sigue siendo que el conjunto aragonés es colista. Pero si algo indican los números de la “era Sellés” es que el cambio ha llegado y que, por primera vez en toda la temporada, el Zaragoza compite como un equipo preparado para salir del pozo. La Rosaleda será la prueba definitiva para confirmar que la remontada ya está en marcha.


