El Real Zaragoza de Gabi marca el 100% de sus goles a balón parado

El conjunto aragonés ha anotado dos goles de córner, uno de penalti y otro de falta tras la llegada de Gabi al banquillo, mejorando los datos en el balón parado
Poussin tras anotar su gol en el Real Zaragoza - Eibar / LaLiga
Poussin tras anotar su gol en el Real Zaragoza - Eibar / LaLiga

La temporada del Real Zaragoza puede asemejarse al curso de ese estudiante que se deja varias asignaturas pendientes para el final. Una de las más importantes, y que había suspendido estrepitosamente hasta el último mes, era el balón parado. En ese arte, el Real Zaragoza ha encajado hasta 14 goles, por los 13 que ha anotado. Un balance que ha mejorado ligeramente tras la llegada de Gabi Fernández al banquillo.

Durante la etapa de Víctor Fernández, el Real Zaragoza encajó 5 goles en jugadas a balón parado, por los 7 que se recibieron con Miguel Ángel Ramírez, pese a la renovación y reestructuración que vivió el cuerpo técnico en busca de un mayor estudio y modernidad. Los datos y los goles encajados en jugadas donde el análisis cobra una especial importancia, evidenciaron el nefasto paso de Ramírez por Zaragoza.

Gabi Fernández no ha escatimado en medios. Hasta 11 miembros del cuerpo técnico, sin contar al propio Gabi, se encontraban en el césped durante el calentamiento del Real Zaragoza ante el Eibar. Se han sumado ojos y manos que ayuden a que el conjunto aragonés mejore en todos los detalles. El balón parado ha sido el más evidente, donde el Real Zaragoza ya no sale perdiendo, sino que ha sumado 4 de los 6 úlitmos puntos gracias a ello.

Los cambios de Gabi para trabajar el balón parado

"En esta categoría el balón parado es decisivo", comentaba Gabi durante sus primeros días como entrenador zaragocista, mientras que aseguraba que su cuerpo técnico sumaba interminables jornadas de trabajo para reconducir la situación. Ante el Córdoba, el gol del empate llegó desde el punto de penalti con un gol de Mario Soberón. Fue el primer gol de la era Gabi, que llegaba tras haber encajado de córner unos minutos antes.

Ante el Racing de Santander, el equipo maño volvió a recibir un gol de córner, condicionado por la expulsión de Calero previa. El Racing aprovechó esa superioridad para sacar en corto, desajustando la defensa del Real Zaragoza en ese tipo de jugadas y dejando a Tasende en un duelo individual que perdió en el segundo palo.

Pero en las dos últimas jornadas han cambiado las tornas. Ante el Mirandés, Gabi se jugó una cena con los jugadores si Jair marcaba de córner. Durante la semana, el Real Zaragoza insistió y trabajó en las jugadas ensayadas, que le dieron los tres puntos en un partido atascado. Frente al Eibar, el fútbol volvió a ser escaso, sin demasiadas oportundidades para que los atacantes pudieran hacer gol. Una falta sacada en corto terminó con otro gol de Jair y Poussin anotó en un córner para empatar el partido en el descuento. El Real Zaragoza se volcó con saques de banda y más córners en los últimos minutos, pero no fue suficiente. 

Sin embargo, algo ha cambiado en el Real Zaragoza. El último gol que ha anotado en jugada fue ante el Eldense, marcado por Soberón a pase de Tasende. De aquel gol hace ya más de un mes y se han disputado 495 minutos, sin contar el tiempo que se ha añadido en los descuentos y que fácilmente podría acercarse a los 530 minutos en los que el Real Zaragoza no ha sido capaz de anotar de jugada.

De esta situación pueden extraerse dos lecturas. Si bien es cierto que el Real Zaragoza está peleado con el gol, el nuevo cuerpo técnico ha convertido el balón parado en uno de los puntos fuertes, donde antes apenas se generaba y solo se sufría cada vez que un balón rondaba el área zaragocista procedente de una falta o un córner. Con siete jornadas por delante, el Real Zaragoza tiene la oportunidad de salvar el curso, aunque sea con las recuperaciones como los malos estudiantes y con el balón parado como una de las asignaturas todavía pendientes.

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