El Real Zaragoza más agresivo: hace más faltas y recibe más tarjetas con Ramírez
No está siendo el inicio soñado para Miguel Ángel Ramírez en el Real Zaragoza. Con luces y sombras, el Real Zaragoza ha sumado apenas cinco puntos en los primeros cinco partidos del técnico canario en el banquillo. Mientras Ramírez trata de asentar las bases de su proyecto, al Real Zaragoza se le van viendo algunas de las ideas que el técnico quiere plasmar y sobre las que se debe de seguir construyendo su modelo de juego.
Tras la victoria ante el Málaga, Ramírez aseguraba que "la intensidad es lo básico, sin eso no puedes competir". Fruto de esa intensidad, el Real Zaragoza es ya el tercer equipo que más faltas comete de la categoría, con una tendencia que se ha incrementado considerablemente en los últimos partidos y que está dejando ver un Real Zaragoza mucho más agresivo cuando no tiene el balón.
La intensidad defensiva que intentó aportar Víctor Fernández y que ha conseguido Ramírez
"No me interesan los goles, me importa el trabajo defensivo", ordenaba a sus jugadores Víctor Fernández hace unos meses tras empatar en Córdoba y con el objetivo de incentivar un mayor sacrificio defensivo. Aquel alegato no terminó de surtir el efecto buscado, ya que el Real Zaragoza siguió sumido en una dinámica muy negativa en la que no pudo conseguir ninguna victoria antes de la marcha de Víctor Fernández. En busca de la intensidad y de la agresividad defensiva ha seguido trabajando Miguel Ángel Ramírez desde que aterrizó en Zaragoza. El entrenador canario sí que le ha dado un giro radical al equipo en este aspecto, que comete más faltas y recibe más tarjetas.
En el debut de Ramírez, el Real Zaragoza cometió 22 faltas, el mayor registro hasta entonces. Esa intensidad defensiva permitió anular al Elche hasta la última jugada, en la que se recibió el gol que le daría la victoria al equipo alicantino. En el siguiente encuentro fuera de casa, el Real Zaragoza volvió a superar ese registro, llegando hasta las 28 faltas cometidas, debido sobre todo a un incremento de la agresividad en los duelos y a la valentía de los centrales para salir a defender en posiciones más adelantadas. En las dos últimas jornadas, el Real Zaragoza también se ha vuelto a situar por encima de su media esta temporada. Las 19 faltas ante el Cádiz y las 20 en Albacete superan ampliamente las 15 infracciones que el equipo aragonés comete de media en cada uno de sus partidos.
En cuanto a tarjetas, el Real Zaragoza solo había visto cinco amarillas y había recibido expulsiones en un mismo partido, ante el Sporting en la jornada 7. En aquel encuentro recibió cinco amarillas y dos rojas. Ante el Elche, en el debut de Ramírez, y ante el Cádiz, el Real Zaragoza recibió cinco y seis amarillas respectivamente. También recibió una expulsión ante el conjunto gaditano. De hecho, en cuatro de los cinco partidos con Ramírez, el Real Zaragoza ha superado su media de tarjetas recibidas.
Este aumento de intensidad y agresividad por parte del equipo maño no se ha visto recompensada con puntos. Ante el Elche, una jugada mal defendida en el último minuto le robó el primer punto a Ramírez tras más de 90 trabajos de exhaustivo trabajo. Frente al Tenerife, el Real Zaragoza firmó su registro más bajo de faltas (5), un día donde el equipo mostró una cara anticompetitiva y que solo pudo salvar los muebles con dos goles en un minuto. En Málaga, donde más agresivo fue, se llevó la victoria. Mientras que en casa, ante el Cádiz, la dureza no surtió efecto ante la falta de poder ofensivo. En el último encuentro, contra el Albacete, el fútbol no sonrió a un Real Zaragoza que sí fue mejor sobre el terreno de juego. El partido ante el Burgos será una nueva prueba para poner sobre el verde uno de los aspectos más evidentes desde la llegada de Ramírez con el objetivo de que sea de ayuda para sumar, de nuevo, los tres puntos.

