El Real Zaragoza sigue vivo: ¿por qué creer en que la salvación es todavía posible?
El Real Zaragoza volvió a sufrir un duro revés en LaLiga Hypermotion tras caer ante el colista, pero el ambiente en el Ibercaja Estadio reflejó algo distinto. Lejos de la crispación de semanas anteriores, la afición despidió al equipo con tristeza, pero también con una sensación clara: este grupo está más cerca de ganar que de rendirse.
Y es que el fútbol no siempre premia al que más lo merece. El conjunto aragonés firmó uno de sus partidos más completos del curso, con hasta 26 remates, 18 de ellos dentro del área. Un dominio que, sin embargo, no se tradujo en puntos. La salvación sigue a cuatro puntos, una distancia asumible cuando restan ocho jornadas para el final.
Un equipo en crecimiento con David Navarro
Desde la llegada de David Navarro, el Real Zaragoza ha cambiado su dinámica. Ha sumado 10 de los últimos 18 puntos y ha sido capaz de imponerse a rivales de gran nivel como el Cádiz CF, el Racing de Santander o la UD Almería.
Más allá de los resultados, las sensaciones han mejorado notablemente. El equipo ha visto puerta en sus últimos seis encuentros y ha dejado la portería a cero en tres de ellos, mostrando una evolución tanto en ataque como en defensa.
Jugadores en su mejor momento
Otro de los factores clave en esta reacción es el rendimiento individual. Futbolistas como Juan Larios y Martín Aguirregabiria han dado un paso adelante en los laterales, aportando solidez y profundidad ofensiva.
En el centro del campo, Keidi Bare se ha consolidado como líder, bien acompañado por la energía de Mawuli y el crecimiento de Saidu. Más arriba, Rober González se ha convertido en uno de los jugadores más determinantes de la categoría, mientras que la juventud de Cuenca y Pinilla aporta frescura a un ataque donde Dani Gómez mantiene su incansable trabajo.
Una lucha por la permanencia más abierta de lo esperado
El contexto también invita al optimismo. Ninguno de los rivales directos está logrando una regularidad suficiente, lo que mantiene la clasificación comprimida. Equipos como el CD Mirandés o la Cultural Leonesa han reaccionado, mientras que otros como el CD Leganés o el propio Cádiz atraviesan dinámicas preocupantes.
Esta igualdad convierte cada jornada en una oportunidad real para recortar puntos y salir de la zona roja.
La afición vuelve a creer
Si hay un factor diferencial en este tramo final es el apoyo de la grada. Más de 17.000 aficionados acompañaron al equipo en el último encuentro en casa, reflejando una conexión renovada entre plantilla y afición.
El mensaje es claro: el Real Zaragoza está más vivo que nunca. Con un equipo en crecimiento, rivales irregulares y una afición volcada, la permanencia sigue siendo un objetivo alcanzable. Ahora, todo se decidirá en el tramo final de una temporada que aún guarda muchas emociones.

