Opinión | Azcón arrasa, el PSOE agoniza y Pueyo "se hace un BNG"; por Jorge Herrero
Si hace apenas unas semanas hablábamos en estas mismas líneas de la deriva suicida de la izquierda aragonesa, la demoscopia acaba de ponerle cifras, decimales y fecha de caducidad. La encuesta de GAD3 para HOY ARAGÓN no es solo un sondeo; es la constatación de que no hay alternativa real al gobierno actual. Los datos son tozudos: Jorge Azcón se dispara al 37%, abre una brecha de diez escaños con el PSOE y deja el Pignatelli listo para una reedición del pacto con Vox, pero con una relación de fuerzas donde los de Nolasco pasan de socios exigentes a comparsas necesarios.
Lo que dibuja Michavila es una enmienda a la totalidad al proyecto de la oposición. Sacar diez escaños al principal rival en un parlamento tan fragmentado como el nuestro es una humillación política. Este dato confirma que Azcón ha logrado lo que parecía una quimera: fagocitar todo el voto útil del centro-derecha, barrer las cenizas de Podemos y reducir al PAR hasta la irrelevancia.
Pilar Alegría: el lastre de Madrid
A dos semanas del 8F, en el cuartel general socialista el panorama es desolador. El PSOE se despeña hacia su peor resultado histórico y la razón tiene nombre propio y no es otro que Pilar Alegría. La ministra, que aterrizó como el paracaídas de emergencia del sanchismo, se ha convertido en el lastre de su propia candidatura.
Alegría paga la factura de una marca nacional cuestionada y de su propia lejanía. Mientras Azcón vende aragonesismo pragmático, ella se ve obligada a defender un guion escrito en Ferraz que chirría en Zaragoza. Su campaña, reactiva y centrada en agitar el viejo espantajo del "miedo a la ultraderecha", ha chocado con la realidad y es que el aragonés medio ya ha visto gobernar a esa derecha y el cielo no se ha desplomado.
El acierto de CHA: la “vía BNG” y el factor Pueyo
Sin embargo, en medio de este naufragio progresista, emerge un fenómeno que merece un análisis aparte y que confirma lo que algunos veníamos sospechando, se está consolidando el voto de la izquierda alternativa en torno a CHA.
Mientras Sumar y Podemos siguen jugando al tetris de las siglas y desangrándose en disputas internas, Chunta Aragonesista ha sabido leer el partido mejor que nadie. Varios factores juegan a su favor. Primero, es la marca con menos desgaste de gestión y libre de las hipotecas del Gobierno central. Segundo, han acertado de pleno al plantear una campaña en clave estricta de “Aragón primero”, alejándose del ruido de Madrid que tanto penaliza a sus competidores.
Y tercero, el factor humano: Jorge Pueyo. Guste más o guste menos su estilo, es posiblemente el mejor candidato que ha tenido la formación desde los tiempos de Chesús Bernal. Pueyo conecta, moviliza y, sobre todo, ofrece un refugio identitario claro.
Es ahí donde radica su cintura política, incluso ante temas espinosos como la amnistía. Pueyo votó “sí” en el Congreso, pero ha logrado blindarse ante el desgaste. Mientras que al PSOE ese apoyo le cuesta una sangría de votos, el candidato de CHA ha conseguido que su electorado entienda ese voto no como una servidumbre ideológica, sino como pragmatismo territorial. Ha vendido la idea de que su escaño sirvió para negociar inversiones, reencuadrando el trago de la amnistía como la experiencia de madurez necesaria que ha forjado su perfil actual.
El ruido de Alvise
Y en medio de este río revuelto, aparece Alvise y su SALF (Se Acabó La Fiesta). Su irrupción, aunque mediática, parece más un síntoma del hartazgo antipolítico que una alternativa real de gobierno. Roban votos del descontento, sí, y muerden tanto a Vox como al abstencionismo, pero no logran reventar el tablero. Solo añaden ruido a una orquesta donde la batuta la lleva, indiscutiblemente, el PP.
El fin de la “excepción aragonesa”
Más allá de las siglas, el sondeo apunta a una transformación estructural de nuestra política y es el fin de la “excepción aragonesa”. Con la muerte clínica del PAR, que pierde su papel histórico de bisagra, y la bajada de suflé de Teruel Existe, Aragón deja de ser ese ecosistema político único y diverso para converger con la realidad electoral de Extremadura o Castilla y León.
Vamos hacia una normalización y simplificación del tablero donde tenemos bloques nacionales fuertes y un bipartidismo imperfecto (PP vs PSOE) donde los matices regionalistas de centro se diluyen. La desaparición del centro aragonesista deja al PP todo el carril libre por la derecha, mientras que en la izquierda, solo el “efecto refugio” de CHA rompe la uniformidad.
Conclusión a 14 días
Quedan dos semanas. En política es una eternidad, dirán los optimistas. Pero las corrientes de fondo que detecta GAD3 son tsunamis difíciles de parar con un mitin. Aragón ha girado. La sociedad aragonesa ha encontrado en Azcón un vehículo cómodo de estabilidad y gestión, mientras percibe a la izquierda nacional como un problema.
Salvo sorpresa mayúscula, el 8 de febrero certificaremos el inicio de una nueva era. Azcón vuela libre, el PSOE de Alegría paga los platos rotos de Sánchez, y solo Jorge Pueyo parece tener brújula para salvar los muebles en el campo progresista. La excepción ha muerto; viva la nueva normalidad.