Opinión | El castigo al sanchismo llega a Aragón; por Jorge Herrero
Los resultados de las elecciones autonómicas en Aragón celebradas ayer han dejado un panorama político nítido: el centro-derecha sale reforzado y el proyecto de Pedro Sánchez entra en barrena. Jorge Azcón ha ganado las elecciones, revalidando su victoria y consolidándose como el referente indiscutible de la región tras un ejercicio de coherencia política. La fragmentación y la polarización marcan la legislatura que viene, donde el PP liderará el cambio frente a una izquierda en descomposición.
El PP gana, pero el mapa exige pactar
El Partido Popular ha ganado las elecciones en Aragón. Como vaticinaban las encuestas, Jorge Azcón ha revalidado su victoria, demostrando que su liderazgo sigue siendo la opción preferida de los aragoneses. Aunque el PP ha obtenido 26 diputados (dos menos que en 2023), este resultado debe leerse en su contexto: Azcón asumió el riesgo de convocar elecciones para desbloquear las instituciones tras la negativa de Vox a aprobar los presupuestos. Los aragoneses han premiado esa valentía situando al PP 8 escaños por encima del PSOE. No obstante, el mensaje de las urnas es claro: el PP debe liderar, pero el mandato exige entenderse con Vox para alcanzar los 34 escaños de la mayoría absoluta. Sin el bloque del centro-derecha unido, la alternativa es el caos sanchista.
VOX: un crecimiento que consolida el bloque de derechas
Vox se confirma como el motor del crecimiento en el bloque de derechas. Al igual que ocurrió en Extremadura en diciembre de 2025, la formación ha doblado su representación, pasando de 7 a 14 asientos. Este éxito les otorga una llave de gobierno absoluta, pero también la responsabilidad de no bloquear el gobierno del partido más votado para evitar que la izquierda recupere posiciones.
El hundimiento del PSOE: suelo histórico y cero autocrítica
La gran derrotada de la noche fue Pilar Alegría. La exministra portavoz ha llevado al PSOE aragonés a obtener uno de sus peores resultados desde 1983, sumando apenas 18 escaños (los mismos que en 2015) y perdiendo 5 diputados de un plumazo. Cabe recordar que en 2019 el PSOE ganó por 10 puntos y hoy el PP le devuelve la moneda repitiendo aquellos resultados. Este desplome es la continuación del desastre socialista en Extremadura, donde el pasado diciembre perdieron 10 escaños. Mientras el barco de Sánchez se hunde entre crisis y corrupción, Alegría no ha dado explicaciones ni ha hecho la más mínima autocrítica, dejando al partido pensando ya con pavor en las próximas elecciones municipales.
El fenómeno Jorge Pueyo: una campaña brillante que dobla a CHA
En el bloque de la izquierda, la única nota positiva es el éxito de Chunta Aragonesista (CHA). Bajo el liderazgo de Jorge Pueyo, que ha firmado una campaña espectacular y moderna, el partido regionalista ha sido el único en salir reforzado al pasar de 3 a 6 escaños. Pueyo ha logrado conectar con el electorado y absorber el voto de una izquierda nacional en descomposición, demostrando que el aragonesismo tiene voz propia frente a las marcas de Madrid.
Desaparición de Podemos y debacle
La caída de Podemos ha sido espectacular, mucho mayor de lo esperado en diciembre. Con apenas 6190 votos (0,94%), el partido se ha vuelto absolutamente marginal, situándose en niveles de relevancia similares a Escaños en Blanco. Este desplome es el resultado de una combinación del voto útil a CHA y del radicalismo verbal exagerado de Podemos en los últimos meses, incluyendo propuestas polémicas como el “reemplazo poblacional”, que han provocado que su electorado los abandone. Por su parte, IU-Sumar apenas logra preservar su único escaño y sigue bajando en votos, confirmando que el proyecto nacional no cuaja en el territorio.
LOS PARTIDOS QUE QUEDAN FUERA DE LAS CORTES
El electorado ha optado por la utilidad y la concentración del voto haciendo que el mapa se simplifique con la salida del histórico Partido Aragonés (PAR). Es reseñable que Se Acabó la Fiesta (SALF) casi ha triplicado en votos a Podemos sin apenas estructura ni presencia más allá de las redes sociales, lo que evidencia la desconexión total de la formación morada con la realidad aragonesa, a pesar de que los de Alvise Pérez tampoco han logrado entrar en las Cortes.
Aragón exige un cambio de rumbo nacional
Aragón ha hablado hoy en clave nacional. El socialismo de Sánchez está agotado y la dependencia del PP respecto a Vox es ya una realidad estructural. Con Pilar Alegría en silencio tras el batacazo y Jorge Pueyo y Vox como únicos vencedores en términos de entusiasmo, la presión para que Pedro Sánchez convoque elecciones generales es hoy más asfixiante que nunca. El barco se hunde y los aragoneses han sido los primeros en señalar la salida.