Menores de 35 años, mujeres y enfermeras: el rostro de las víctimas agredidas en la sanidad aragonesa
Las cifras arrojadas por el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Servicio Aragonés de Salud son claras. El colectivo enfermero femenino, en especial en los tramos de edad más jóvenes, concentran un buen número de los 795 actos violentos denunciados en 2024.
En total, 290 enfermeras denunciaron agresiones durante 2024, tras ellas el colectivo médico y las TCAE son las profesiones que mayor número de denuncias presentan. En el caso de las enfermeras, siendo el 32% de los profesionales del Servicio Aragonés de Salud aglutinan más del 36% de las agresiones notificadas.
En opinión de la presidenta del Colegio de Enfermería de Zaragoza, Teresa Tolosana, “las estadísticas cada año son peores y este fenómeno hay que detenerlo” y no sólo es un peligro para todas las profesionales de la Sanidad. “Cada insulto, amenaza o golpe supone una merma en la calidad y eficacia de nuestro trabajo. Y ese daño invisible lo recibe el siguiente usuario que atendemos tras sufrir una vejación”, sentencia.
“La violencia contra nosotras nos afecta a todas y todos: trabajadores y usuarios. Afecta al rendimiento y buen funcionamiento de nuestros centros y esa idea tiene que calar en la sociedad. Es un problema que nos afecta a todos”, ha proseguido Teresa Tolosana.
Tal y como ha manifestado el consejero de Sanidad, José Luis Bancalero, el número de agresiones registradas durante 2024 han ascendido casi un 11%. En su opinión, este incremento en las denuncias es fruto del aumento de la concienciación entre los profesionales sobre la necesidad de denunciar estos actos.
DÍA EUROPEO CONTRA LAS AGRESIONES A PROFESIONALES SANITARIOS
Dichas palabras han sido pronunciadas durante el acto celebrado en la sede del Servicio Aragonés de Salud con motivo del Día Europeo contra las Agresiones a Profesionales Sanitarios.
El mensaje de denunciar cualquier agresión también ha sido también secundado por los responsables de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado presentes en la rueda de prensa celebrad. En palabras del interlocutor de Policía Nacional, el inspector Adolfo Barrena: “El hecho de no denunciar invisibiliza el delito, y si esto ocurre es como si no hubiera existido”.
Sobre dónde suceden estos ataques, la asistencia hospitalaria vuelve a copar las cifras con más del 66% de los incidentes registrados, frente al 33% de Atención Primaria y extrahospitalaria. Servicios como urgencias; hospitalización y Salud Mental y Psiquiatría copan el número de sucesos.
Y sobre el perfil del agresor, el más habitual es el paciente (70%) masculino (más del 55%) y, en muchos casos, de naturaleza reincidente que no tiene problema en alguno en recurrir a la violencia verbal o física para exigir o demandar atención y servicios. En 2024, 232 de los agresores fueron reincidentes.
De ahí la necesidad de implementar medidas para atajar estas conductas que se están cronificando con resultados negativos para la buena marcha de los servicios. “No podemos olvidar que la agresión no solo degrada al profesional; si no que degrada al servicio que se presta y recibe el usuario. Tanto el agresor como la siguiente persona que espera en la sala de urgencias o en la consulta del centro de salud”, ha recordado Terea Tolosana.