Carolina Casellas, coach en F45: "Durante el embarazo el ejercicio no solo es seguro, es muy recomendable"

La entrenadora explica por qué el entrenamiento de fuerza es importante en todas las etapas de vida de una mujer
Entrenamiento de fuerza para mujeres en todas sus etapas, en F45
Entrenamiento de fuerza para mujeres en todas sus etapas, en F45

A pesar de que la percepción de la mujer sobre el entrenamiento de fuerza ha cambiado mucho en los últimos años, aún hay mujeres que dudan de si ese tipo de entrenamiento puede tener beneficio para ellas. En ocasiones incluso aún sabiendo que es un bien necesario para el cuerpo, se aplaza la decisión de comenzar por miedo a no saber por dónde empezar, y por eso lo mejor es hacerlo siempre de la mano de profesionales que te orienten en el proceso.

Carolina Casellas, entrenadora en F45 Training, explica que el principal problema que frena a estas mujeres no es la motivación, sino   "el desconocimiento”, asegura. “Muchas mujeres siguen pensando que entrenar fuerza les va a hacer ponerse como un hombre. Y no es tan fácil”.

Para Carolina, todavía existen demasiados mitos alrededor del entrenamiento femenino. A eso se suma otro factor que se repite constantemente: la sensación de no tener tiempo para una misma. “Muchas asumen un rol en casa y en la familia que deja el entrenamiento en segundo plano”, explica. Pero detrás de todo eso suele haber algo todavía más profundo: inseguridad.

“El mayor miedo es no sentirse en su lugar”, afirma. “La mayoría no dice ‘no quiero entrenar’. Lo que realmente piensa es: ‘No sé hacerlo’, ‘Es mi primera vez’ o ‘No sé si este sitio es para mí’”.

ENTRENAMIENTO DE FUERZA DURANTE EL EMBARAZO

Pero la realidad es que el entrenamiento de fuerza es fundamental para la mujer en todas las etapas de su vida. Casellas cuenta con años de experiencia en entrenamiento funcional, fuerza, CrossFit, Pilates y trabajo adaptado a mujeres en etapas como el embarazo, el postparto o la menopausia. 

“Durante el embarazo, el ejercicio no solo es seguro, es recomendable, siempre que esté adaptado”, asegura. Después del parto, en cambio, el error más común suele ser intentar volver demasiado rápido y a deportes con impacto como el running, cuando el cuerpo necesita una adaptación previa y tiempo para que todo vuelva a su lugar.

Entrenamiento de fuerza en F45 Training
Entrenamiento de fuerza en F45 Training

“Si crees que no es para ti, es justo cuando más lo necesitas”, señala. “A partir de los 30 y 40 años empiezan también cambios hormonales importantes. Y es precisamente en ese momento cuando el entrenamiento de fuerza se vuelve clave”.

La entrenadora deja claro que no habla únicamente de estética. El objetivo, explica, va mucho más allá del físico. “No se trata solo de verse mejor. Se trata de salud, energía y calidad de vida”.

Uno de los errores más frecuentes que detecta en mujeres que quieren perder grasa es centrarse únicamente en el cardio y reducir la comida al máximo. “Durante años se ha asociado el cardio con la pérdida de grasa, pero la realidad es otra”, explica. “El entrenamiento de fuerza es mucho más eficaz para mejorar la composición corporal”.

Con el paso de los años, además, el entrenamiento de fuerza deja de ser una opción para convertirse prácticamente en una necesidad. Carolina recuerda que el cuerpo pierde masa muscular de forma progresiva y aumenta el riesgo de osteoporosis. “El entrenamiento de fuerza ayuda a prevenir ambos problemas”, explica. “Eso sí, hay que hacerlo bien. No se trata de improvisar, sino de construir”.

La menopausia es otra de las etapas donde el entrenamiento puede marcar una diferencia enorme. Pérdida de masa muscular, peor descanso o alteraciones hormonales son algunos de los cambios más habituales, aunque Carolina insiste en que el ejercicio puede mejorar enormemente la calidad de vida. “El entrenamiento de fuerza puede marcar un antes y un después. Más energía, más fuerza y mejor composición corporal”.

Después de años trabajando con mujeres de perfiles muy distintos, Carolina asegura que los cambios más importantes no suelen verse primero en el espejo, sino que “los primeros cambios son internos: más energía, menos cansancio y mejor regulación hormonal”.

Pero más allá del físico hay algo que el deporte siempre leva intrínseco y es esa sensación de bienestar general y de empoderamiento que rodea al que empieza cualquier actividad después de un tiempo. “He visto mujeres que llegan perdidas, sin energía y sin confianza… y que poco a poco se transforman. No solo físicamente, también en su actitud y en su forma de enfrentarse al día a día”.

Por eso, cuando le preguntamos qué le diría a una mujer que sigue dudando si empezar o no, su respuesta es clara. “Nunca hay un momento perfecto, pero sí la decisión de empezar. No necesitas hacerlo perfecto. Solo necesitas ir una vez y probar”.

Comentarios