Las enfermeras advierten: las vacaciones también pueden producir ansiedad y estrés
Aunque las vacaciones se asocian a la desconexión, el descanso y el bienestar físico y mental, también pueden ser una gran fuente de ansiedad, frustración y estrés. El tiempo de descanso estival no está libre de elementos que pueden desequilibrar la salud mental.
La presidenta del Colegio de Enfermería de Zaragoza, Teresa Tolosana, advierte: “Hay que tener en cuenta que todos los cambios de rutina producen estrés, por lo tanto eso puede llevarnos a tener reacciones de enfados que en otros momentos no tendríamos”. Como comenta la presidenta, “desde el Colegio de Enfermería queremos advertir de que el bienestar mental no se toma vacaciones”.
La presión por disfrutar, el cambio de rutinas, las expectativas puestas en este tiempo o la convivencia intensiva con familiares pueden desencadenar episodios de ansiedad y estrés. Desde el Colegio de Enfermeria de Zaragoza se ofrecen varios consejos para disfrutar de unas vacaciones mentalmente saludables.
- No idealizar las vacaciones. Es importante aceptar que no todo debe ser perfecto para reducir la frustración. “A veces no nos encontramos con lo que esperábamos”, explica Teresa Tolosana, “debemos tener en cuenta que en las vacaciones soñadas no se ven los mosquitos, el calor o la incomodidad de las camas del apartamento”.
- Respetar los horarios de sueño. Para la salud mental es fundamental mantener tiempos de descanso reales. Desconectar del trabajo es importante, pero también lo es evitar agendas vacaciones demasiado apretadas. Según recuerda la presidenta: “Hay que intentar que el sueño sea similar al horario normal para que luego al volver no esté demasiado desajustado”.
- Seguir con las rutinas y los hábitos saludables. Además del respeto del sueño no hay que perder ciertas rutinas diarias. Tener algún tipo de organización en el día a día ayuda al organismo y a la mente a estar estables y seguros. También es importante seguir cuidando la salud haciendo deporte y manteniendo una alimentación equilibrada, incluso fuera de casa.
- Dedicar tiempo a uno mismo. “El tiempo familiar puede ser agotador, sobre todo cuando hay niños”, declara Teresa Tolosana, “aconsejo a los padres que hagan relevos. Que uno se quede con los pequeños mientras el otro se da un baño o va a tomarse un refresco. Más allá de las obligaciones familiares hay que encontrar momentos para sentirse bien y relajado”.
Desde el Colegio de Enfermería de Zaragoza se recomienda una planificación flexible del periodo de descanso, seguir cuidándose cada día y mantener un equilibrio entre el tiempo de actividad y el de reposo para que las vacaciones no se conviertan en un nuevo foco de estrés. ¡Felices vacaciones!