La mejor manera de entrenar para prevenir la pérdida de la memoria, según un estudio
Entrenamiento físico y salud cognitiva: ¿cómo el ejercicio puede prevenir la pérdida de memoria?
La relación entre ejercicio físico y salud cerebral está más que probada. Los avances científicos recientes han dejado claro que la actividad física no solo mantiene el cuerpo en forma, sino que tiene un impacto directo sobre la memoria y otras funciones cognitivas. Investigaciones revelan que la estimulación cerebral derivada de diversos tipos de ejercicio físico es esencial para mantener una mente activa y prevenir la pérdida de memoria. En este artículo, exploraremos cómo entrenar de manera efectiva para proteger nuestra salud cerebral.
EL IMPACTO DEL EJERCICIO EN LA MEMORIA Y LAS FUNCIONES COGNITIVAS
Diversos estudios científicos han mostrado que el ejercicio intenso tiene efectos positivos sobre la memoria, el procesamiento de la información y las funciones cognitivas en general. Según un reciente estudio de la Universidad de California en Santa Bárbara, las ráfagas de ejercicio intenso, como el entrenamiento por intervalos de alta intensidad (HIIT), resultan ser especialmente beneficiosas para la memoria y el aprendizaje. Este tipo de entrenamiento promueve la creación de nuevos vasos sanguíneos en el cerebro y fomenta la salud de las células cerebrales, lo que contribuye al fortalecimiento de la memoria.
El estudio realizado por Jordan Garrett, principal autor de la investigación, destaca que sesiones de ejercicio que duren menos de 30 minutos son las más eficaces para mejorar la memoria y otras funciones cognitivas. Este tipo de ejercicio favorece el desarrollo de funciones ejecutivas del cerebro, tales como la toma de decisiones, el control de impulsos y la planificación. Por lo tanto, realizar sesiones de ejercicio moderado e intenso, de alrededor de 20 a 30 minutos, varias veces por semana, puede contribuir a fortalecer la memoria y mejorar la agilidad mental.
ACTIVIDAD FÍSICA Y COGNICIÓN EN ADULTOS MAYORES
No solo los jóvenes deben incorporar ejercicio en su rutina para prevenir la pérdida de memoria. Un estudio reciente, publicado en el Journal of Epidemiology and Community Health, reveló que incluso los adultos mayores que añadieron unos pocos minutos de actividad vigorosa a su rutina diaria vieron mejoras en áreas clave de la memoria y la cognición. De acuerdo con las pautas actuales, los adultos mayores deben realizar al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana, lo que puede contribuir a prevenir el deterioro cognitivo relacionado con la edad.
Los expertos aseguran que cualquier forma de ejercicio aeróbico, como caminar, nadar o andar en bicicleta, puede ayudar a mejorar la memoria, la capacidad de concentración y la toma de decisiones. Además, la actividad física tiene un impacto directo sobre la inflamación, lo que resulta en una protección adicional contra enfermedades crónicas y el deterioro cognitivo.
OTRAS ACTIVIDADES FÍSICAS QUE FAVORECEN LA MEMORIA Y LA SALUD CEREBRAL
Aunque el ejercicio intenso, como el HIIT, es altamente beneficioso, también existen otras actividades físicas que favorecen la memoria y la salud cerebral. Aquí se detallan algunas de ellas:
Ciclismo: mejora el flujo sanguíneo cerebral
El ciclismo es una de las actividades más completas cuando se trata de mejorar la salud del cerebro. Al ser un ejercicio aeróbico, el ciclismo incrementa el flujo sanguíneo hacia el cerebro, favoreciendo la regeneración de las células cerebrales. Además, esta actividad promueve una mayor capacidad de concentración y toma de decisiones, lo que mejora la memoria en general.
Yoga: activa tanto cuerpo como mente
El yoga es conocido por sus beneficios en la reducción del estrés y la mejora del bienestar emocional, pero también se ha demostrado que activa áreas clave del cerebro, mejorando la memoria y la concentración. Un estudio de la Universidad de California (UCLA) halló que las personas mayores que practicaron yoga de forma regular mostraron mejoras en la memoria verbal y la memoria visual espacial.
Baile: reduce el riesgo de demencia
Bailar de manera regular no solo es una actividad divertida, sino que también tiene efectos profundos sobre la memoria. Investigaciones sugieren que el baile reduce el riesgo de demencia en un 76%, y, además, fomenta la socialización, lo que evita el aislamiento social, un factor de riesgo clave para enfermedades como el Alzheimer.
Taichí: mejora la capacidad cognitiva en adultos mayores
El taichí también ha mostrado beneficios importantes en la salud cognitiva de los adultos mayores. Este ejercicio aumenta la actividad en la corteza prefrontal, la parte del cerebro encargada de las funciones cognitivas superiores, como la planificación y la resolución de problemas.

