Quirónsalud Zaragoza, referente en el tratamiento del dolor crónico
El Hospital ha consolidado su liderazgo en el abordaje del dolor crónico gracias a la Unidad del Dolor, que ofrece lo último en tecnología médica
En España, el dolor crónico afecta a más de una cuarta parte de la población adulta, siendo especialmente frecuente en personas mayores de 55 años y en mujeres. Entre las causas más comunes de consulta se encuentra la lumbalgia, que representa más del 50% de los casos. Ante este escenario, el Hospital Quirónsalud Zaragoza ha reforzado su compromiso con los pacientes mediante una Unidad del Dolor altamente especializada y equipada con las herramientas más avanzadas del sector sanitario.
La Unidad del Dolor del hospital está dirigida por el doctor Pedro Arauzo, clave en su desarrollo. El servicio, que cuenta con más de una década y media de trayectoria, opera actualmente tanto en las instalaciones del nuevo hospital como en las ubicadas en el Paseo Renovales. Su propuesta terapéutica ofrece un tratamiento adaptado a las particularidades clínicas de cada paciente.
Los motivos de consulta más frecuentes incluyen patologías de columna vertebral, aunque también se abordan casos de neuropatías, fibromialgia, cefaleas, dolor en cicatrices, dolor pélvico o cuadros relacionados con el COVID . “Nuestro objetivo es mejorar su calidad de vida”, explica la doctora Antonia Soriano, médica adjunta en la unidad.
La Unidad trabaja de manera coordinada con otras especialidades del hospital: Rehabilitación, neurología, traumatología o neurocirugía, así se proporciona un tratamiento eficaz y ajustado a cada necesidad. "..desde la prescripción médica hasta las técnicas intervencionistas más avanzadas de las que se dispone”, ha mencionado el doctor Arauzo.
DIAGNÓSTICO PRECISO Y TECNOLOGÍA PUNTERA COMO BASE DEL TRATAMIENTO
Los profesionales de Quirónsalud Zaragoza se apoyan en la resonancia magnética, que permite valorar el estado de las estructuras afectadas, y el electromiograma (examen médico que evalúa la actividad eléctrica de los músculos y los nervios que los controlan).
Las opciones de tratamiento incluyen tanto el uso de medicamentos con enfoque de anestesia como técnicas intervencionistas. Entre estas últimas se encuentran las infiltraciones y la radiofrecuencia dirigida, que tienen como objetivo reducir la intensidad del dolor y, en muchos casos, disminuir la dependencia de fármacos. “Cada dolor tiene un origen y un tratamiento, solo hay que dar con el adecuado”, ha precisado la especialista.
Aunque en la mayoría de los casos no es posible eliminar por completo el dolor crónico, los profesionales subrayan la importancia de lograr una mejora significativa en la calidad de vida.
“Si hay un impacto notable en el bienestar o la funcionalidad, es momento de buscar ayuda profesional”, ha indicado el doctor Pedro Arauzo. Con un modelo centrado en el paciente, la Unidad del Dolor ofrece soluciones adaptadas a cada caso y fomenta la atención sanitaria de calidad. “El trabajo en equipo y la atención personalizada son esenciales para dar una solución eficaz a nuestros pacientes”, ha finalizado Arauzo.


