Viernes de Dolores en Zaragoza: el evento poco conocido de Semana Santa
El Viernes de Dolores, que este año se celebra el viernes 11 de abril, es una de esas fechas marcadas por la tradición religiosa que, aunque no siempre tiene la misma visibilidad que otros días de la Semana Santa, va ganando cada vez más protagonismo en Zaragoza. Esta festividad pertenece a los últimos días de la Cuaresma y se conmemora dos días antes del Domingo de Ramos, marcando así el arranque espiritual de la Semana Santa 2025 en la ciudad.
Esta jornada tiene su origen en el siglo XV y está dedicada a la Virgen María en su advocación más dolorosa, también conocida como Nuestra Señora de los Dolores, Virgen de la Piedad, Virgen de las Angustias o La Dolorosa. Se centra en el recuerdo de los siete dolores que María sufrió en relación a la vida, pasión y muerte de Jesucristo, como la profecía de Simeón, la huida a Egipto, la pérdida del Niño en el Templo o el encuentro camino del Calvario.
Aunque el Viernes de Dolores no aparece en el programa oficial de la Semana Santa de Zaragoza, distintas cofradías y hermandades realizan actos litúrgicos y procesiones a lo largo del día en diversas parroquias de la ciudad. La celebración más destacada es la procesión del Vía Crucis en el interior de la Basílica del Pilar, organizada por el Cabildo Metropolitano en colaboración con la Cofradía de La Piedad, que recorre las naves del templo acompañada por numerosos fieles.
Otras cofradías como la Sangre de Cristo, San Joaquín y la Virgen de los Dolores, el Descendimiento o el Prendimiento, celebran también misas y Vía Crucis. En la Iglesia de San Felipe, por ejemplo, la Cofradía de la Coronación de Espinas organiza su vía crucis a las 19:30 h., y a las 20:30 h., la Cofradía de la Oración en el Huerto lo hace desde el Portillo. A las 21:30 h. tiene lugar la procesión de la Esperanza Trinitaria desde la parroquia de San Valero, uno de los momentos más emblemáticos del día. Además, este 2025 participarán también los Nazarenos, la Cofradía de la Crucifixión y VOT, y la Cofradía de Cristo Despojado, consolidando una jornada que cada vez suma más actos y fieles.
Aunque en algunos lugares el Viernes de Dolores no es festivo, para muchos cristianos representa el verdadero inicio de la Pascua, estableciendo un ambiente de recogimiento que da paso a los días más intensos de la Semana Santa. Tras la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II, en 1959 se decidió suprimir la duplicidad de celebraciones, ya que la Virgen de los Dolores también se conmemora el 15 de septiembre. Sin embargo, el Vaticano permitió que cada ciudad pudiera mantener la fecha tradicional, como ocurre en Zaragoza.


