El asentamiento en Huesca que ha revolucionado a un pueblo con 208 denuncias
El pequeño núcleo abandonado de Abellada, en el término municipal de Sabiñánigo (Huesca), ha vivido en las últimas semanas una inesperada agitación tras la llegada del colectivo conocido como 'Rainbow Family'. Un grupo de personas se instaló en este entorno natural, generando una intensa actividad por parte de la Guardia Civil, que desplegó un amplio operativo de vigilancia.
El resultado han sido 208 denuncias administrativas y una investigación judicial en marcha. El asentamiento no ha dejado indiferente a nadie en la zona, que ha visto alterada su tranquilidad habitual.
LA LLEGADA DEL COLECTIVO Y EL DESPLIEGUE POLICIAL
Fue el pasado 30 de abril cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de la presencia de este grupo en las inmediaciones de Abellada, una zona sin población estable. La llegada de los miembros de Rainbow Family, sin un número oficial determinado, llevó a la Comandancia de Huesca a poner en marcha un dispositivo de seguimiento continuo. En el operativo participaron unidades de Seguridad Ciudadana de las compañías de Huesca y Jaca, así como efectivos de la Unidad de Protección de la Naturaleza (UPRONA), la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) y el servicio aéreo con base en Huesca.
El objetivo era prevenir y controlar posibles infracciones relacionadas con la protección del medio ambiente y la seguridad ciudadana. El dispositivo permitió una vigilancia constante durante todo el tiempo que duró el asentamiento, finalizado el 27 de mayo.
MÁS DE DOSCIENTAS DENUNCIAS POR INFRACCIONES AMBIENTALES Y DE SEGURIDAD
Durante el mes de seguimiento, los agentes identificaron a 105 personas y 170 vehículos asociados al asentamiento. Como resultado del operativo, se formularon 208 denuncias administrativas, la mayoría por comportamientos que vulneran la legislación medioambiental. Entre las infracciones detectadas destacan:
- Acampadas ilegales en zonas no habilitadas.
- Encendido de fuegos en espacios naturales, una práctica expresamente prohibida por el alto riesgo de incendios.
- Estacionamientos en áreas no autorizadas, afectando al entorno protegido.
LA DENUNCIA DE LOS PROPIETARIOS Y LA INVESTIGACIÓN JUDICIAL
El caso no se ha limitado al ámbito administrativo. Propietarios de los terrenos donde se levantó el campamento presentaron una denuncia formal, lo que ha dado lugar a una investigación más profunda por parte de la Guardia Civil. La UPRONA instruyó diligencias que ya han sido remitidas al Juzgado de Guardia de Jaca y ampliadas posteriormente con nueva información.
En dichas diligencias se ha informado a la autoridad judicial de la identidad de los participantes en el asentamiento, de forma que los propietarios puedan ejercer acciones legales si así lo consideran, ya sea por la vía penal o civil. La situación legal del campamento está, por tanto, lejos de resolverse.

