La primera 'Chinatown' de España se levantará en Zaragoza: vivirán 150 ingenieros
Zaragoza será el escenario del nacimiento de una ‘Chinatown’ industrial pionera en España. La llegada de los primeros 150 ingenieros chinos que trabajarán en la futura gigafactoría de baterías eléctricas de Figueruelas marcará el inicio de este asentamiento, diseñado como una villa temporal con viviendas modulares, oficinas y zonas de ocio, todo ello integrado en el recinto industrial de Stellantis.
Estos profesionales, enviados por CATL, líder mundial en la producción de baterías para vehículos eléctricos, jugarán un papel fundamental en la fase de construcción y puesta en marcha de la nueva planta, un proyecto estratégico que impulsa Aragón como referente industrial en Europa. La previsión es que lleguen a la provincia antes de que termine el verano, por lo que los trabajos para habilitar su alojamiento se han acelerado en las últimas semanas.
Ante la dificultad de encontrarles vivienda convencional en Zaragoza, las empresas implicadas han optado por una solución rápida y eficaz: levantar casas prefabricadas junto a la factoría de Stellantis, en terrenos con espacio más que suficiente —hasta 400 hectáreas— para acoger este nuevo núcleo residencial.
Además del alojamiento, la villa incluirá oficinas y espacios comunes, configurando un pequeño entorno urbano que permita a estos técnicos vivir, trabajar y descansar sin necesidad de desplazamientos largos. En estos momentos, CATL está en contacto con empresas aragonesas para diseñar esta especie de ‘Chinatown’ adaptada a sus necesidades culturales y laborales.
Sin embargo, este primer asentamiento no será el único. Está previsto que entre 2025 y 2026 lleguen hasta 2.000 trabajadores chinos, y por ello se ha decidido descentralizar el alojamiento en varios puntos del entorno de la planta. Las localidades de Figueruelas y Pedrola se perfilan como destinos clave para acoger al grueso de este nuevo personal especializado.
Aunque todavía no se ha cerrado la decisión definitiva, las gestiones se están llevando a cabo con discreción pero sin pausa. El objetivo es que las soluciones habitacionales estén listas en paralelo al desarrollo de las obras de construcción de la gigafactoría.
Por otra parte, el Gobierno de Aragón estudia una posibilidad que podría convertir esta medida temporal en una oportunidad de largo recorrido. La idea pasa por reconvertir estas viviendas modulares en residencias estables para aliviar el déficit de vivienda que padecen muchos municipios del entorno. Esta estrategia permitiría transformar una necesidad puntual en una solución estructural, en un momento en el que la demanda inmobiliaria puede tensionarse por el efecto arrastre de la gigafactoría.


