Así grabó un médico a sus pacientes con cámaras espía
La Guardia Civil ha detenido en la provincia de Alicante a un médico de 49 años acusado de grabar a pacientes durante reconocimientos médicos sin contar con su consentimiento. El facultativo está siendo investigado por un presunto delito continuado de descubrimiento y revelación de secretos, al haber utilizado dispositivos camuflados para registrar imágenes de manera clandestina en el centro donde ejercía su profesión.
La investigación comenzó a principios de julio, tras recibirse una denuncia anónima de un trabajador del centro sanitario en el que ejercía el facultativo. Este empleado aseguró haber visto cómo el médico utilizaba una cámara oculta en una llave de vehículo con la que intentaba captar imágenes de una paciente en plena revisión médica.
Ante la gravedad de los hechos, el caso fue asumido por el Equipo Territorial de Policía Judicial de San Juan, que puso en marcha una operación para esclarecer lo ocurrido. Tras semanas de vigilancia, los agentes procedieron a la detención del sospechoso el pasado 11 de agosto, cuando acudía a su puesto de trabajo. En ese momento, se le intervinieron dos dispositivos espía ocultos en llaves de coche, preparados para la grabación de imágenes sin ser detectados.
Posteriormente, se practicó un registro en su domicilio, donde los investigadores hallaron tres nuevos dispositivos de grabación y numeroso material informático. Todo este contenido está siendo analizado con el objetivo de identificar a posibles víctimas y comprobar el alcance de las grabaciones realizadas.
De momento, los agentes han podido confirmar la existencia de dos víctimas, aunque no descartan que la cifra sea mayor. Los indicios apuntan a que el facultativo podría haber estado realizando estas prácticas durante al menos tres años, lo que amplía considerablemente el alcance de la investigación.
El médico, que carecía de antecedentes por hechos similares, fue puesto a disposición del Juzgado de Guardia del Partido Judicial de Alicante, que ordenó su puesta en libertad con medidas cautelares mientras avanza el proceso judicial.
La Guardia Civil mantiene abiertas las diligencias para determinar no solo el número real de afectados, sino también si las grabaciones fueron difundidas o almacenadas con algún propósito concreto.
El caso ha generado una gran preocupación en el entorno sanitario, ya que pone en el centro del debate la confianza de los pacientes en los profesionales médicos y en la seguridad de los centros sanitarios. La investigación continúa abierta y no se descarta que en los próximos días puedan producirse nuevas revelaciones.

