Cuatro personas desalojadas en Alcañiz tras derrumbarse una vivienda en estado de ruina

Una actuación municipal urgente ha puesto en evidencia el riesgo que presentan varios edificios abandonados en Alcañiz.

La calle Ginebrosa ha sido acordonada tras el derrumbe
La calle Ginebrosa ha sido acordonada tras el derrumbe

Durante la madrugada del miércoles 20 de agosto de 2025, una vivienda situada en el número 8 de la calle Ginebrosa, en la localidad turolense de Alcañiz, se vino abajo por completo. El inmueble, que ya estaba declarado en estado de ruina y se encontraba deshabitado desde noviembre de 2024, colapsó sin provocar víctimas, aunque sí generó consecuencias importantes para la seguridad de los residentes próximos.

Como medida de precaución, cuatro personas que vivían en edificios colindantes fueron desalojadas y realojadas temporalmente en un hotel de la ciudad. Según fuentes municipales, esta decisión se tomó ante la imposibilidad de garantizar la estabilidad estructural de los inmuebles cercanos en plena noche. Tras una primera inspección visual por parte de la Policía Local y el cuerpo de Bomberos, no se pudo certificar que las paredes medianeras no hubieran resultado afectadas, lo que motivó el desalojo inmediato de las viviendas cercanas, ubicadas tanto en la propia calle Ginebrosa como en la contigua calle Salinas.

El Ayuntamiento de Alcañiz ha confirmado que tanto el edificio derrumbado como el número 6 de la misma vía ya estaban declarados en ruina. De hecho, ambos habían sido desalojados en años anteriores por su mal estado: el número 6 desde enero de 2014 y el número 8 desde noviembre de 2024. Los informes técnicos municipales recogen que ambas construcciones presentaban hundimientos parciales, daños en las cubiertas y otros defectos graves de carácter estructural, lo que llevó al Consistorio a iniciar, a finales de 2022, algunas actuaciones de emergencia para evitar su progresivo deterioro.

Entre las intervenciones realizadas en aquel momento destacan la demolición de una chimenea, el sellado de orificios y la colocación de elementos provisionales de cobertura en diversas partes del edificio. Estas medidas pretendían frenar el deterioro y evitar posibles desprendimientos hacia la vía pública. Sin embargo, a pesar de haberse iniciado un procedimiento de emergencia para el derribo de ambos edificios a principios de julio de este año, las obras aún no habían comenzado en el momento del colapso.

El informe técnico elaborado por los servicios municipales especifica que el hundimiento completo del número 8 arrastró parcialmente la cubierta y la pared medianera del número 6, debido a la conexión estructural entre ambos inmuebles. Esto ha generado preocupación adicional por la estabilidad del segundo edificio, también deshabitado, pero contiguo a viviendas todavía ocupadas.

Ante la situación, la Policía Local ha procedido a precintar toda la zona afectada y a cerrar el acceso a la calle Ginebrosa. Estas medidas de seguridad se mantendrán activas hasta que se pueda asegurar que no existe ningún riesgo para los residentes ni para los viandantes.

El regreso a sus domicilios de las personas evacuadas dependerá del resultado de las valoraciones técnicas que determinarán si las viviendas colindantes han sufrido daños estructurales tras el colapso del inmueble ruinoso. Las autoridades locales han recordado la importancia de mantener los edificios en condiciones de seguridad para evitar este tipo de sucesos.

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