'La Diabla' de Caspe logra la libertad provisional antes del juicio y su absolución está al caer

Todo apuntaría a una sentencia absolutoria en el juicio a La Diabla que se celebrará en pocos días.
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Leudis Isaac C. C., alias ‘La Diabla / Cedida

El macrojuicio contra Leudis Isaac C. C., ‘La Diabla, y otros once presuntos integrantes de una red dedicada a la explotación sexual de mujeres en Caspe (Zaragoza) quedó este viernes visto para sentencia. Pese a la gravedad de los delitos atribuidos y a que la Fiscalía solicita en total más de 600 años de prisión, los dos principales acusados —‘La Diabla’ y su presunta mano derecha, Pierre Andre C.no regresarán a la cárcel de Zuera al término de la vista.

Ambos han permanecido casi cuatro años en prisión provisional y, tras asistir a las cinco sesiones del juicio esposados, la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Zaragoza ha estimado la petición de sus defensas para que aguarden el fallo en sus domicilios, como hará también el resto de procesados que estaban en libertad.

La medida se adopta, según fuentes jurídicas, por el tiempo de privación de libertad ya cumplido y las medidas cautelares que se mantendrán hasta que haya sentencia firme. Esta situación de libertad provisional antes de la celebración del juicio indica, según fuentes jurídicas, que todo apuntaría a una sentencia absolutoria en el juicio de la próxima semana.

Cinco sesiones a puerta cerrada y cambios en la calificación

La quinta y última jornada se celebró a puerta cerrada y se prolongó hasta bien entrada la tarde, centrada en los informes finales de acusación y defensa. En su turno, Fiscalía mantuvo su tesis principal pero introdujo una calificación alternativa: para ‘La Diabla’ y Pierre Andre C. sostiene la petición de 57 años de cárcel, pero plantea subsidiariamente una condena de 19 años en caso de apreciarse determinados atenuantes o un marco delictivo más limitado.

El Ministerio Público también mantiene cargos contra otro investigado que no compareció al juicio y ha sido declarado en rebeldía. El resto de encausados —once en total con la principal— negaron su participación en los hechos y reclamaron la absolución.

La tesis acusatoria: captación, deuda y control

Según la investigación de la Guardia Civil, entre 2016 y 2021 la red habría operado desde Caspe, con ramificaciones en otras localidades y países europeos. La acusación sitúa a ‘La Diabla’ y Pierre Andre C. en la cúspide de la organización, encargados de captar mujeres en el extranjero, trasladarlas a Europa y comunicarles que habían contraído una deuda que solo podrían saldar prostituyéndose.

Las víctimas, de acuerdo con el relato fiscal, eran alojadas y controladas en locales bajo la órbita del grupo, sometidas a vigilancia y restricciones de movimientos. A los dos líderes se les atribuyen delitos de trata de seres humanos, relativos a la prostitución, blanqueo, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y, en algunos casos, agresiones sexuales, en concurso con otras figuras penales para varios coacusados.

La defensa: “No hay estructura criminal ni coacciones”

Las defensas han cuestionado la credibilidad de algunos testimonios, han negado la existencia de una estructura criminal estable y han defendido que, cuando hubo relaciones sexuales remuneradas, no medió coacción. También han criticado la prisión provisional prolongada y han pedido la absolución o, en su defecto, la rebaja sustancial de las penas.

Con los alegatos finales concluidos, el tribunal ha dejado el procedimiento visto para sentencia. El fallo, que deberá valorar un voluminoso cuerpo probatorio y las calificaciones alternativas introducidas por la Fiscalía, se notificará en las próximas semanas. Hasta entonces, ‘La Diabla’ y Pierre Andre C. permanecerán en libertad provisional bajo condiciones que, según fuentes judiciales, incluyen obligaciones de comparecencia y prohibiciones de salida del territorio sin autorización.

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