Estas fueron las conversaciones telefónicas que han condenado a un grupo criminal de tráfico de drogas en Teruel
Entre los detenidos por ser integrantes de un grupo criminal dedicado al narcotráfico, según las investigaciones de la Guardia Civil, había españoles, marroquíes, hondureños y rumanos. Todo surgió en el mes de marzo de 2022 tras una denuncia por una serie de delitos de amenazas protagonizados por E.N. , de nacionalidad rumana.
Al revisar en una investigación paralela el contenido del teléfono móvil de la investigada, descubrieron algo más que unas amenazas. Era, según la información de la Benemérita, parte de un grupo criminal dedicado al tráfico de drogas que operaba desde la provincia de Teruel, en concreto, desde la localidad de Alcañiz.
J.G., el contacto de la detenida de origen rumano, mantenía numerosas conversaciones en las que decía que se veían ciertas discrepancias entre ambos y la posibilidad de la existencia de alguna deuda que tenía que ser cobrada.
En dichas conversaciones transcritas, parte de la cuales ha podido conocer HOY ARAGÓN, también se ve el temor de la mujer rumana a su contacto en Caspe. Explica a compradores que si no paga le podría "echar agua fuerte en la cara", en alusión al incidente en esta localidad zaragoza en 2019 en que la que se detuvo a un hombre por homicidio en grado de tentativa por echar a otro líquido abrasivo en la cara.
En mayo de 2022, la Guardia Civil, tras varias escuchas realizadas decidieron intervenir en una reunión al aire libre en Alcañiz entre los dos implicados y otras personas más para detener a un total de cinco personas y acusarles de tráfico de drogas.
Los agentes descubrían entonces que uno de los detenidos, J.G.C. tenía numerosos antecedentes desde 2009 por tráfico de droga, defraudación de fluido eléctrico, hurto e incluso asesinato y robo con fuerza. Éste sería, según las investigaciones, uno de los principales cabecillas o proveedor.
El resto de detenidos tampoco tenía limpios sus expedientes ya que contaban en sus fichas policiales con antecedentes por hurto, amenazas o delitos contra el patrimonio. Todos salvo una de ellas que responde a las iniciales M.Z. Dos de ellos también estaban en España en situación irregular.
En algunas de las conversaciones intervenidas por los agentes de Guardia Civil al cargo de la investigación se desprenden con claridad lo que parecen ser pequeñas transacciones de droga por dinero. Apenas si utilizaban palabras en clave para referirse a la droga o al intercambio. En una de estas llamadas uno de ellos le dice a otra mujer que una comprador quiere "cinco de hierba" y ella le dice que acuda a una vivienda que esta otra persona que podrá suministrarle.
"Cógete el camino que aquí hay policía"
En otra de estas llamadas, una mujer, que habla con un hombre que está llegando a Alcañiz, se supone que con parte de la droga para traficar, le dice que le ha parecido ver luces de vehículos policiales y que tome precauciones para entrar en la localidad.
A través de horas y horas de transcripciones de conversaciones, la Guardia Civil descubre que E.N. es conocida en Alcañiz como 'Violeta', y se dedica al tráfico de drogas que compra fuera y vende a los clientes en la ciudad turolense.
Vende la droga en su casa y en un bar cercano. Esta mujer se surte de droga gracias a dos proveedores, con los que habla por teléfono de la deudas contraídas, de pedidos y de la calidad del 'producto' cuando reciben alguna queja de algún cliente local.
Toda esta labor ha llevado ante un juez de la Audiencia Provincial de Teruel a cinco personas, representadas por los abogados Luis Ángel Marcen, Carmen Sánchez, Laura Vela, Alejandro Sarasa o Cristina Draghioti. Se han conformado con un año y seis meses de prisión, salvo la supuesta líder, 'Violeta', que ha aceptado la petición de seis años de cárcel.

