Violencia en El Gancho: lo que pasa en un edificio que es el centro de todos los problemas
Las últimas peleas y robos violentos en el zaragozano barrio de San Pablo ha puesto de nuevo el foco en un problema que no parece tener fin. Los vecinos aseguran estar hartos de una situación que, a pesar de no ser constante, se repite y nadie parece poner remedio.
En 2021, las asociaciones vecinales aseguraban que había un centenar de pisos ocupados en el barrio. Hoy ese volumen ha disminuido con los recientes desalojos y el cierre de algunos de estos inmuebles por riesgo de derrumbe e incendios.
Actualmente, los vecinos del Casco Histórico aseguran que hay cerca de una quincena de bloques ocupados concentrados en las calles Cerezo, San Pablo, Pignatelli, Miguel de Ara o Boggiero. Además, hay una treintena de bloques de viviendas en situación de ruina y riesgo inminente de derrumbe.
Según fuentes consultadas por HOY ARAGÓN, el inmueble de la calle Cerezo número 42 es el gran foco del conflicto, con pisos ocupados por delincuentes comunes y traficantes que llevan meses delinquiendo y que han sido detenidos en varias ocasiones por la Policía Nacional volviendo de nuevo a la calle con cargos 48 horas después.
"El edificio es inhabitable. La escalera no tiene luz y se ha hundido parte del suelo de la bodega", explica un vecino de la zona. Los bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza, el pasado mes de octubre, clausuraron el número 39 por ruina y tabicaron uno de los pisos desde donde se producían filtraciones.
Tienen unas tablillas en la entrada para poder salir y entrar ya que bajo la entrada hay una sima. "Antaño vivían menores que ahora ya han crecido y son mayores de edad; casi todos se dedican al robo y al trapicheo", explican los vecinos. "Este edificio se tiene que cerrar, si o si", insisten.
El bajo o local del edificio es el lugar de trabajo, según fuentes consultadas por este periódico digital, por un hombre al que conocen en el barrio como 'Maradona'. "Vende alcohol y droga a cualquier hora del día y de la noche", cuentan estas fuentes.
"Para que os hagáis a la idea de como esta el edificio, tan solo había un piso que se vendía y no estaba ocupado. Estaba en manos de una entidad bancaria y su precio era de 18.000 euros. Se lo querían quitar del encima porque ahí no se puede vivir, ni a nivel vecinal ni por seguridad", advierten.
El último episodio en la calle Cerezo, 42, tuvo lugar este pasado sábado con la detención de tres de los seis presuntos autores de un robo con violencia y posterior reyerta. La policía siguió a estos tres jóvenes hasta este bloque. Vivían en el tercero y descubrieron que en el interior del edificio tenían una docena de bicicletas de alta gama cuya procedencia no supieron dar los inquilinos del inmueble.
"Cerezo, San Pablo o Pignatelli albergan 'narcopisos'"
Asociaciones vecinales como la Plataforma de Afectados El Gancho- Pignatelli aseguran que han denunciado a la Policía Nacional la existencia de varios 'narcopisos' en el barrio. La mayoría de ellos estarían concentrados en cuatro o cinco calles. "Las principales son Cerezo, San Pablo y Pignatelli; allí se trapichea desde hace años; incluso hay grupos enfrentados de proveedores y camellos", asegura Javier Magen, presidente de la asociación.
Hace tan solo un mes se producía una reyerta entre grupos rivales por el control de la droga en San Pablo. Según fuentes policiales, se trataba de jóvenes de origen marroquí y argelino que desaparecieron en cuanto vieron a la policía.
A principios del mes de noviembre, el Grupo de Tráfico Minorista de Estupefacientes desmantelaba un 'narcopiso' en El Gancho y detenía a un joven de 21 años que presuntamente se encargaba de su gestión.

