La mediación de la Guardia Civil evita un motín de los migrantes acogidos en Sabiñánigo
No terminan de sucederse los problemas entorno a los 187 migrantes subsaharianos enviados por el gobierno central a Sabiñánigo dentro del programa de acogida humanitaria de migrantes llegados a Canarias organizada por el gobierno de Pedro Sánchez.
El pasado mes de octubre les contábamos que algunos de ellos, a la vista de la ausencia de formación y trabajo que según ellos les habían prometido, se habían marchado a localidades como Burgos para buscar un futuro.
La historia y los problemas con estos migrantes que se sienten abandonados continuaba con una manifestación que protagonizaron por el centro de la localidad oscense para visibilizar su situación. Fue el pasado mes de febrero y pedían que se agilizase la tramitación de los documentos de protección internacional.
Según información oficial consultada por HOY ARAGÓN, en esta ciudad de la Comarca del Alto Gállego existen 120 plazas dependientes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que las concierta con entidades sociales, en este caso la fundación Apip-Acam.
Se quejaban de la ausencia de empadronamientos o Seguridad Social, así como de la comida y la ropa que reciben. Una situación que viene tras una huelga de hambre que realizaron meses antes, cuando estaban alojados en el albergue Pirenarium.
Entonces pedían mejores condiciones de vida y más oportunidades laborales, después de que algunos de ellos llevaran ya nueve meses esperando para poder dar inicio a un procedimiento de asilo.
En aquella ocasión, el subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, y representantes de Apip-Acam se reunieron con representantes de los migrantes para darles una solución a sus peticiones. Algo que, visto lo visto, no parece haber sucedido.
Motín de ocho horas en el hotel
Según ha podido saber este periódico digital, este pasado jueves sobre las nueve de la mañana, la Guardia Civil tenía que personarse tras ser requeridos por el personal del hotel La Pardina de Sabiñánigo y de la asociación Apip-Acam debido a que los ánimos estaban algo caldeados.
Acabaron amotinándose sin dejar hacer su trabajo a los trabajadores e intermediados que están con ellos y los agentes estuvieron más de ocho horas mediando para encontrar una solución y poder reconducir los ánimos de los presentes, algunos de los cuales estaban muy encendidos.
La rápida intervención de la Benemérita, según fuentes cercanas consultadas por HOY ARAGÓN evitaron males mayores en una situación, ya de por si, compleja. De nuevo, la misma reivindicación que hace ya unos meses, el derecho a empadronarse en la localidad y el TIE, la autorización inicial de residencia temporal y trabajo por cuenta ajena para tener ingresos y cierta autonomía vital.
La tensión se ha rebajado, por el momento, pero, según estas mismas fuentes consultadas, urge una solución real para un colectivo, el de los migrantes, que aseguran necesitan tener un futuro, más allá de un techo y unas necesidades básicas cubiertas.

