Habla el policía de Ejea de los Caballeros que salvó al hombre en el accidente de la calle Aguarón: "Le hice hasta dos torniquetes"
HOY ARAGÓN ha podido hablar con Gonzalo Miranda, el agente de la Policía Local de Ejea de los Caballeros que presenció un accidente entre dos vehículos en la calle Aguarón y Molino de Armas. Miranda ha descrito cómo sucedieron los hechos el pasado sábado, entorno a las nueve de la mañana. "Estábamos en casa preparándonos para una boda cuando de pronto oímos un estruendo enorme", ha relatado este Policía Local.
"Fue un impacto tremendo", según recuerda el agente. El policía de Eje de los Caballeros se encontraba en ese momento fuera de servicio en su casa con su pareja, justo en la calle donde se produjo el accidente. Al salir casi corriendo de su casa descubrió que entre esas dos calles había dos vehículos accidentados.
Miranda encontró justo entre el coche y la furgoneta a un hombre que se había quedado encajado entre los dos vehículos. "Estaba literalmente encajado y el golpe le había afectado especialmente a una de sus piernas, que la tenía parcialmente seccionada", recuerda Gonzalo.
La imagen era, según este policía, "dantesca", y la situación no requería esperar. Gonzalo comenzó rápidamente a aplicarle un torniquete para poder detener la hemorragia.
La ayuda no fue suficiente y tuvo que aplicar un segundo torniquete. "El hombre estaba desmayado e hice lo que pude a la espera de que llegasen los servicios de emergencia que tan solo tardaron minutos en llegar", ha recordado el agente.
Los sanitarios del 080 de Bomberos de Zaragoza no tardaron en llegar y atender al herido que fue trasladado a un centro sanitario en estado grave, y a esta hora sigue ingresado a la espera de una última valoración.
"Fue un golpe muy fuerte y al principio no entendí que estaba pasando pero luego ya fue atando cabos", ha explicado Miranda a este periódico digital dos días después de haber salvado la vida a este hombre.
Prisión provisional y una acusación de tentativa de homicidio
La mujer que conducía el vehículo en el momento del accidente se encontraba en estado de embriaguez. La víctima iba agarrada al capó del coche y en ese instante se cruzó con una furgoneta de reparto. La mujer no paraba de llorar tras descubrir lo sucedido.
"Estaba muy nerviosa y fue atendida por varios compañeros que intentaban recabar información sobre lo sucedido minutos después del choque", ha comentado Miranda. La mujer fue trasladada a dependencias policiales y un juez ha decretado su ingreso en prisión provisional al entender que podría existir un posible riesgo de fuga.
Podría ser acusada de tentativa de homicidio, habida cuenta de que, a pesar de ver a su pareja agarrada al capó del coche, no solo no frenó, sino que al parecer continuó la marcha hasta producirse la colisión del vehículo.

