La historia de una mujer abusada por un sacerdote en Zaragoza: años después continúa el acoso

Señala a un hombre que en su día fue sacerdote como la persona que abusaba de ella y la violaba desde que tenía trece años
imagen de la protagonista de esta historia que prefiere preservar su identidad por sentirse amenazada /Cedida a H.A.
Imagen de la protagonista de esta historia que prefiere preservar su identidad por sentirse amenazada / Cedida a HOY ARAGÓN

"Hasta que no me mate no va a parar"; es una de las frases que esta zaragozana de 47 años enviaba a HOY ARAGÓN explicando una situación que cada día que pasa, dice, se hace más insostenible. Lourdes, un nombre ficticio para preservar su verdadera identidad, lleva años, luchando para que la justicia reconozca la situación en la que vive y le de protección.

Recientemente le han concedido el dispositivo ATENPRO, el Servicio Telefónico de Atención y Protección para víctimas de violencia contra las mujeres. Ofrece a las víctimas de violencia contra las mujeres una atención inmediata, ante las eventualidades que les puedan sobrevenir, las 24 horas del día, los 365 días del año y sea cual sea el lugar en que se encuentren.

Sin embargo, no se siente escuchada por las instituciones ni por la justicia. Cuenta a este periódico que, tras poner una denuncia el 18 de octubre de 2024 en un cuartel de la Guardia Civil, la archivaron al no encontrar, según dijo que le notificaron, pruebas suficientes.

Una víctima de abusos de la Iglesia

La historia de Lourdes comienza mucho antes, cuando apenas era una niña. Señala a un sacerdote de la iglesia del Perpetuo Socorro. Este cura de la congregación de los Redentoristas tuvo su primer contacto con ella durante las clases previas a la confirmación. Lo que comenzó eligiéndole "por casualidad" como paje real de la cabalgata de Reyes  año tras año, continuó poco después con proposiciones de índole sexual. "Cuando hacía de paje me llamaba y aprovechaba que estaba conmigo para tocarme las piernas", recuerda.

Siendo ya una adolescente comenzó una relación sentimental que él se encargaba de mantener oculta. Fue en un momento en el que la propia Iglesia Católica le había apartado durante 20 años de la institución. Cuenta Lourdes que no podía dar misa ni ejercer en sus obligaciones cotidianas por presuntos escándalos sexuales con sus seminaristas.

Tanto ella como su familia pensaban que había dejado el sacerdocio pero al parecer seguía formando parte de la congregación. Dice Lourdes que la tenía totalmente aturdida, con un fuerte carácter narcisista y egocéntrico. La forzó, según explica esta zaragozana, a mantener relaciones sexuales para luego darle la espalda cuando murió su padre. 

Otro de los dramas que vivió fue cuando Lourdes le contó que su hermano se había suicidado. "Cuando se lo dije me gritó por haberle despertado de la siesta. Intentaba rebajarme en todo momento y hacerme llorar, y luego volvía para darme abrazos e intentar arrimarse sexualmente a mi", se sincera Lourdes. "Era un señor con dinero que me había dado trabajo y mientras hacía creer a su entorno que había abandonado la vida eclesial porque había visto cosas que no le gustaban", dice esta víctima.

Ignorada por la justicia 

"Soy una mujer vejada y violada por alguien que mintió sobre su estado canónico encausado desde Roma", insiste Lourdes. Una denuncia que ha elevado a un juzgado para que se le reconozca como víctima y se castigue a J.A.R.P. por los abusos que cometió hacia su persona.

La persona a la que Lourdes señala aparece en un informe acusado y condenado tras una serie de hechos en su paso por el Seminario de Salamanca de los Padres Redentoristas y la parroquia de Santa Teresa. "Hasta hace cuatro años seguía formando parte de la congregación. Si lo hubiesen denunciado a un juez tendría que estar en la cárcel", exige Lourdes.

Son varias las denuncias que cuenta haber interpuesto ante Policía Nacional y Guardia Civil. La última hace tan solo unos meses. Su causa llegó incluso a manos del juez del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Zaragoza, pero fue sobreseída y archivada. "No vieron indicios suficientes para acusar a este hombre con mi declaración y todos los informes que presenté", se lamenta Lourdes.

"Desde los trece años y durante más de treinta desde entonces sufriendo abusos sexuales y después violaciones y lo archivan..." critica Lourdes que no va a desistir en el empeño de seguir luchando, nos dice, para que al final se haga justicia.

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