La historia de los policías de Zaragoza que salvaron la vida al hombre atropellado por el tranvía
La ciudad amanecía como de costumbre y muchos zaragozano acudían a sus puestos de trabajo en transporte público. Algunos de ellos lo hacían en tranvía, y se dirigían al centro de la ciudad cuando, de pronto, escucharon un fuerte golpe que hizo que la máquina se detuviese de inmediato. "Muchos se bajaron al abrirse las puertas y se dieron un susto al ver lo que había", explicaba una usuaria del tranvía que iba en ese momento con su hija pequeña.
Los agentes de Policía Nacional Pascual Illán y Saúl Navarro estaban cerca pero todavía no sabían qué había sucedido. Fue al ver a una mujer con la cara blanca y sollozando que se dirigía hacía ellos. "Estaba llorando y nos gritaba que había un hombre que necesitaba ayuda urgente, que había habido un accidente", recuerdan.
Sin pensarlo y en apenas minutos llegaron hasta la parada de la Plaza San Francisco, donde se había producido el fatal atropello. De manera casi simultánea y también avisados por transeúntes se dirigieron al lugar los policías Cristián Belloch y Nuria Fonollosa. "Tardamos muy poco en llegar pero para mi fue como si hubiesen pasado horas", explicaba Nuria a HOY ARAGÓN.
Una imagen dantesca con muchos testigos
Nada más llegar, los policías tomaron el control de la situación e intentaron despejar la zona. "Había demasiada gente alrededor y muchos curiosos que incluso grababan con sus 'móviles'", recuerda uno de los agentes.
Había dos mujeres que se identificaron como sanitarias con el herido y le habían puesto un cinturón para detener la hemorragia porque estaba perdiendo mucha sangre. "El hombre tenía una pierna prácticamente seccionada y la otra con una herida profunda entre la rodilla y el tobillo", explica Pascual.
Utilizaron sus torniquetes de su dotación personal para aplicárselos rápidamente al hombres que, según dicen, en ningún momento perdió el conocimiento. "Estaba como en 'shock' y nos miraba. Cuando le decíamos si sentía algún dolor decía que poco", explican los agentes.
Fueron minutos muy tensos y con una espera que se les hizo eterna ya que, en un momento dado, se les acabaron los torniquetes y su única labor era la de asistir y mantener despierto al herido.
Ingresado en estado grave
Cuando llegó la ambulancia, los policías custodiaron al herido y ayudaron a subirle al transporte ya que estaba en una condición muy al límite y desconocían si podía sufrir algún 'shock' derivado de las graves heridas que tenía.
"Es una imagen dura, que tardas en olvidar y que se queda ahí. Solo esperamos que se recupere y que pueda seguir con su vida adelante, a pesar de lo duro que tiene que ser ya para él", confiesan los agentes que a esta hora desconocen el estado del herido pero admiten que si que tiene ganas de preguntar por él y confiesan estar preocupados.
El hombre, de 58 años de edad, circulaba en un patinete eléctrico en dirección a su puesto de trabajo, en el Palacio de la Justicia, en la Expo, ya que se trata de un Fiscal que trabaja en uno de estos edificios judiciales.
Ahora se abrirá una investigación para dilucidar que pudo pasar en ese momento junto a la parada del tranvía en la Plaza de San Francisco. "Estuvimos hablando con el conductor del tranvía y seguía con el susto en el cuerpo si saber responder sobre qué había pasado, dudando, y muy asustado, que es lo normal", recuerdan los agentes, gracias a los cuales el herido pudo ser trasladado con vida al Hospital Universitario Miguel Servet donde sigue ingresado.

