El juez archiva la causa contra el hombre denunciado por presunta violación en una fiesta de Tecnocasa

La jueza de Santander no ve claro que la presunta víctima fuese drogada ya que en las imágenes del hotel se la ve "coherente y actuando normal"
Imagen entrando en el hotel de Santander y que fueron analizadas por el Juzgado de Instrucción /Cedidas a H.A.
Imagen entrando en el hotel de Santander y que fueron analizadas por el Juzgado de Instrucción /Cedidas a H.A.

En un auto de diez páginas y valorando las pruebas, especialmente la declaración de varios testigos que se encontraban aquel fin de semana de junio en el lugar de los hechos, la jueza del juzgado número tres de Instrucción de Santander, María del Prado García, ha sobreseído y archivado la causa contra el hombre acusado de violación en una fiesta durante una convención de Tecnocasa en Santander. 

Dice la jueza en su escrito los testimonios de la presunta víctima, así como de un  amigo de ella no cuadran. Explica que "examinado el DVD de las grabaciones de las cámaras de seguridad del hotel, se ve llegar a la denunciante y al investigado, y se observa como la denunciante llega acompañada de un varón, se dirige a la puerta automática, esperando el tiempo necesario para que se abriera, sin tropiezos, andando de forma correcta hacia la entrada del hotel". Algo que contrasta con la declaración de la denunciante que llegó a decir que estaba bajo los efectos de algún tipo de sumisión química y no recuerda qué sucedió y cómo llegó al hotel.

La magistrada sentencia que “se comportaba de forma aparentemente normal y parecía ser consciente de donde estaba y a donde se dirigía". Por eso, concluye, “no se observan signos o síntomas destacables, acordes con una intoxicación química de relevancia”.

Añade que los informes forenses corroboran la decisión que ha tomado. Insiste en que no existe indicio alguno de que haya existido una sumisión química en la presunta víctima. Algo que ella misma denunció, explicando en su testimonio a la policía y a la jueza que no recordaba nada desde el bar en el que estaba hasta que vio una sombra salir de su habitación del hotel.

El informe escrito y ampliado por la UFAM, la Unidad de atención a la Familia y  a la Mujer de la Policía Nacional, dice que no se corrobora lo declarado por la denunciante y un amigo de ésta en sus testimonios en relación a los datos objetivos obtenidos en su investigación.

Dice que queda constatado que ella sí recordaba la relación sexual mantenida con el investigado desde el primer momento y que había sido consentida. Que había consumido sustancias estupefacientes al menos durante la tarde y noche del 15 de junio y "que mantuvo relaciones sexuales con otras personas, pese a que a la médico forense le dijo que no mantenía relaciones desde hacía tres meses, apreciando durante la investigación un cambio en la actitud y versión que ofrecía la denunciante".

Sin pruebas de una posible sumisión química

Respecto a la supuesta sumisión química que denunció, las pruebas forenses explican que el consumo de cocaína que denunció le dieron “no produce amnesia ni pérdida de conciencia como se describe en la sumisión química”, y en el caso de las benzodiacepinas que también denunció que pudo haber consumido inconscientemente, “tampoco provocan amnesia ni pérdida de consciencia”.

Dicen en un segundo informe, a modo de conclusión, que la sumisión química es diferente según la sustancia administrada, mujer y combinaciones de ambos factores, pero en general provocan la atenuación de la voluntad y la amnesia. Dice la jueza que, con estos informes, la conducta de la denunciante durante las horas y días después de los hechos denunciados no coincide con lo manifestado por la misma en sus denuncias y declaraciones.

Insiste en la importancia de las declaraciones de los testigos, algunos de los cuales vieron a la denunciante consumir cocaína y benzodiacepinas y que incluso “iba borracha” en el viaje hacia Santander ese finde porque venían de fiesta. "La noche de la supuesta agresión la vieron bebida e invitando a chupitos a la gente,". Una testigo dijo que le dijo que había vendido 10 gramos de coca y que había consumido. Llegó a afirmar que se iba a hacer un test de drogas y  que lo iba a petar”.

Dice la magistrada que se acuerda dejar sin efecto la medida cautelar acordada por auto de fecha 23 de julio de 2024, pudiendo recurrir dicha decisión en un plazo de tres días. Los letrados de la presunta víctima, Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, ya han dicho que van a recurrir este sobreseimiento judicial.

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