Un niño desaparece en una playa durante más de cinco horas y es hallado en una parada de autobús
Momentos de gran tensión se vivieron en la localidad italiana de Bibione cuando un niño de siete años, de nacionalidad checa, desapareció tras bañarse en el mar.
Una jornada de playa se convirtió en una angustiosa tarde de búsqueda para una familia checa que había llegado en autobús a Bibione, una localidad costera italiana. Un niño de siete años desapareció tras haber entrado al agua y, durante más de cinco horas, su familia y los equipos de emergencia temieron lo peor.
Los hechos comenzaron cuando el menor, acompañado de su abuela y su hermana, se encontraba disfrutando del día en la zona del Firmamento, cerca de la orilla. Según el testimonio recogido, el niño anunció su intención de darse un baño en el mar con un simple "me voy al agua", pero no regresó. La abuela, al no verle volver, dio la voz de alarma. A partir de ese momento, se desplegó un amplio operativo de búsqueda que incluyó embarcaciones de la Capitanía de Puerto y de la Guardia Costera, patrullas terrestres de los Carabinieri, unidades de la policía local, socorristas de los distintos sectores y un helicóptero del cuerpo de bomberos (Drago 115) equipado con buzos especializados.
Los mensajes por megafonía se emitieron en varios idiomas para informar a los bañistas y solicitar su colaboración. El recuerdo reciente del trágico fallecimiento de Carlo Panizzo, un niño de seis años que murió ahogado días antes en Cavallino, mantuvo en vilo a toda la comunidad. La tensión aumentaba a medida que pasaban las horas sin rastro del menor.
Mientras tanto, a varios kilómetros de distancia, un conductor de autobuses de la compañía Atvo alertó a las autoridades tras avistar a un niño que se encontraba solo en la plaza de autobuses. Al parecer, el menor había abandonado la playa con la intención de buscar a su familia y se dirigía hacia el centro de la localidad. Fue finalmente un militar de la Guardia Costera de Caorle quien confirmó la identidad del niño alrededor de las 17:30 horas.
El menor se encontraba en buen estado de salud y pudo reunirse con su abuela y su hermana pequeña tras más de cinco horas de intensa búsqueda. La noticia del desenlace positivo fue recibida con alivio por vecinos, veraneantes y equipos de rescate.
Los recientes incidentes han aumentado la preocupación y la atención sobre la seguridad en las playas. William Dalla Francesca Damiani, responsable de la Coordinación Nacional de Empresas de Salvamento, subrayó que, aunque las playas son seguras, “toda precaución es poca”. “La tragedia de Cavallino ha creado una mayor conciencia colectiva”, añadió, destacando el papel que juega la colaboración ciudadana en situaciones de emergencia.
Por su parte, diversas autoridades locales han recordado la importancia de respetar las normas de seguridad y la necesidad de contar con servicios de salvamento bien dotados y profesionales formados.


